HOTEL EN EL ÁRBOL

La firma de arquitectos sueca Tham & Videgård Hansson ha creado, para el deleite del mundo, un hotel aferrado al tronco de un árbol en un bosque escandinavo. Un lugar, que cómo una especie de espejismo, le devuelve a sus huéspedes las imágenes de sus sueños.

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Árbol-árbol-árbol-árbol-cielo-árbol-árbol-árbol-cielo, esta es la mejor descripción que se podría hacer de la vista que ofrece este hotel que queda ubicado en el norte de Suecia.

La comunión con la naturaleza y con los seres que la habitan, al igual que la coexistencia que no interrumpe sino que se hace extensiva, provee un resguardo glamuroso y cómodo para todos aquellos que disfrutan del bosque y el aire libre, pero no quieren sumergirse en una tienda de campaña. Esas son las razones principales por las que el estudio Tham & Videgård Hansson Arkitekter decidió construir el Mirrorcube Tree Hotel.

Ubicado en la zona de Harads, relativamente cercana al círculo polar ártico – en un lugar que ha adquirido durante la última década un gran atractivo turístico – este hotel, que parece haber salido de la mente de Stanley Kubrick o ser el aposento de algún personaje salvaje de Star Wars o de Where The Wild Things Are, cumple  con el proverbial e infantil propósito de ser quizás una de las casas en un árbol más bellas del mundo.

Literalmente construido alrededor del tronco de un pino altísimo, a medio camino entre el suelo y el cielo, este hotel, hecho de una estructura de aluminio liviano, es una edificación funcional amigable con el medio ambiente. Por fuera, la estructura cúbica esta recubierta con espejo, un material que camufla la construcción con el paisaje que la rodea y que además refleja en 360 grados la magnificencia del lugar en el que se ha asentado. Por dentro, la estructura está recubierta con madera contraparchada, un material extraído localmente.

El hotel Mirrorcube cuenta con una cama doble, una pequeña cocina,  un baño, una sala y una terraza en el techo, espacios decorados con mucha sobriedad y elegancia en donde son la luz y el silencio los invitados. Múltiples ventanas, en las cuatro caras del cubo permiten que la luz y el calor entren a su antojo y además invitan a observar y a escuchar desde lo alto de un árbol las historias que los bosques suecos tengan a bien contarle a quien se hospede en este hotel.

“Este Tree hoteles una respuesta al creciente interés en la naturaleza salvaje y el ecoturismo. Es el último reducto o la primera estación o es quizás el límite entre una sociedad de cultura contemporánea y un ambiente natural virgen” AdviertenMartin Videgård y Bolle Tham, arquitectos responsables de la concepción y  de la construcción de este magnífico espacio.

Debido a que el reflejo producido por los espejos es poderoso, unos stickers particulares, adaptados a la visión de los pájaros, han sido instalados sutilmente en la fachada del hotel para evitar así que las aves se estrellen contra el mismo.

Para subir al hotel, no hay necesidad de ser aviador, ya que una especie de camino entre tablas y cuerdas que se entrelazan con los árboles vecinos, permiten el fácil acceso.

Un hogar en lo alto de un árbol y una observatorio desde el cual puede avistar aves y dejarse seducir por el poder del bosque,  así es el Mirrorcube Tree Hotel.

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