La pandemia nos enseñó que el hogar debe ser un lugar inspirador

Por Camilo Garavito
/
Febrero
26 - 2021
Las tendencias para este año dejan algo claro: las personas deben apropiarse de sus hogares, concebir ambientes que inspiren. AXXIS habló con varios expertos sobre este tema.

El ser humano, su experiencia de vida, sus valores, su relación con la naturaleza, su salud, su bienestar y la interacción con sus semejantes son conceptos que siempre han estado presentes, pero que hoy más que nunca han pasado a ser el centro del ejercicio de diseño del espacio, entendiendo las posibilidades que tiene la arquitectura como escenario para la vida.

Por su parte, Guillermo Arias, arquitecto y fundador de Octubre Arquitectura, habla de cómo “hemos vuelto a disfrutar la sencillez, a apreciar las cosas simples, a mirar lo que teníamos con ojos nuevos. La gente redescubrió y empezó a mejorar sus casas, a prestar atención a detalles en los que antes, tal vez por estar fuera, no reparaba”. Ahora cambiamos esa lámpara que no nos gusta, pero que tolerábamos; el bombillo que no funcionaba, pero que podíamos obviar; renovamos el estudio o la cocina para hacerlos más amables porque pasamos mucho más tiempo en ellos, queremos tener el lugar perfecto para vivir. 

Pasamos más tiempo en casa y descubrimos la relevancia del mobiliario que nos rodea.
FOTOGRAFÍA: RAFAEL GAMO CORTESÍA ESTUDIO CHAIN + SIMAN

Arias observa, además, una evidente vuelta a lo sostenible, una renovada importancia de nuestra relación con la naturaleza. “La gente disfruta sus huertas, incluso revive aljibes, ve sus casas de campo como una oportunidad de vivienda permanente”. Un nuevo contacto con el entorno, una relación más cercana con el espacio exterior –que terminó siendo el más seguro– en búsqueda del bienestar.

Jorge Lizarazo es un arquitecto ampliamente reconocido por su trabajo y exploración con fibras, textiles y tejidos. Coincide con Arias y De la Torre en que, como consecuencia de la pandemia, “las personas están mirando hacia adentro, entendiendo sus casas”. Al hablar de las tendencias del diseño para el futuro próximo, lo primero que menciona es la personalización. “Hay gente que es más de números, otra es más de letras… como arquitectos buscamos entender lo que en realidad quiere y necesita el cliente, y lo ayudamos a imaginar su nueva vida”. 

Fotografía: Iván Ortiz – producción: Ana María Zuluaga.

Debido a nuestra renovada interacción con los espacios y a los largos periodos que permanecemos en ellos, estos deberán responder exactamente a las necesidades de sus habitantes, y cada vez estarán más hechos a la medida. “Tal vez antes el diseño se hacía más para sorprender, y lo que importaba era esa primera foto. Hoy es cómo se vive en ese ambiente”. Por esto, según Lizarazo, la gente busca más materiales amables, naturales, suaves al tacto, como las maderas, las telas, el cuero y las fibras, sobre los cuales pueda caminar descalza.

Las cinco claves

WGSN es una empresa internacional dedicada al monitoreo, análisis y pronóstico de tendencias en diferentes áreas del diseño –moda, belleza, interiorismo, estilo de vida…–. Su visión global con respecto a nuestro futuro próximo coincide de muchas

maneras con los conceptos expresados e identificados por los arquitectos colombianos. Lisa White, directora creativa de WGSN, resume en cinco tendencias todas estas necesidades, visiones y maneras de habitar que nos ha traído la nueva realidad. La primera es volver a la habitación. Habla de la búsqueda de espacios más privados, propios, introspectivos, que permitan sentirnos más tranquilos e identificados con los colores y los materiales que nos rodean.

Es el diseño personalizado al que se refiere Lizarazo, y los lugares inspiradores y humanos que menciona De la Torre. Nos alejaremos entonces de las oficinas completamente abiertas y de los ambientes colectivos, y empezaremos a ver una amalgama de áreas más pequeñas, más privadas, separadas por biombos, cortinas o mamparas, que permitan una apropiación más personal, una identificación más cercana y una mayor sensación de bienestar.

El segundo concepto lo ilustran las mascotas robot. White prevé una interacción de carácter más íntimo con la tecnología y los objetos que nos rodean, especialmente ahora que tanta gente vive sola, y con la interacción humana restringida por la naturaleza de la pandemia. “Es algo que hemos observado desde hace un tiempo. Un alto porcentaje de las personas que tienen aspiradoras robots les han puesto un nombre, como Lisa o Ken. La gente está relacionándose de manera cada vez más cercana con la tecnología”.

El sofá deconstruido es el tercero. Se refiere a cómo está cambiando nuestra relación con el mobiliario que nos rodea. Ahora que pasamos más tiempo en casa, el espacio se tiene que adaptar para una amplia diversidad de usos. El comedor se transformó en colegio; el salón, en área de juego. Por esto White le apuesta al mobiliario modular, polifuncional, apto para usarse de maneras distintas con solo un poco de imaginación. “El sofá y la cama se convirtieron de repente en el mundo entero”. Al igual que Lizarazo, apunta a que estos elementos sean además suaves, en materiales como el terciopelo o las fibras naturales, y de formas redondeadas, con geometrías parecidas al cuerpo, agradables al tacto. “Los muebles te deberían abrazar”. 

El cuarto habla sobre el color. Al escoger el A.I. Aqua como el tono del año, hacen una apuesta por lo digital. Es fresco, divertido, alegre y positivo, se enmarca en un mundo en el que cada vez hay más fondos de pantalla, más renders y más interacción con lo virtual. “Pero no es solo este color. En general, la gente, ahora que conoce mejor su espacio y sabe con más certeza lo que le gusta, se ha lanzado a experimentar más con su uso, en busca de algo que la haga sentir bien”. Ese es el caso de la residencia estudiantil Resa San Mamés, en Bilbao, España, diseñada por el estudio creativo Masquespacio.



FOTOGRAFÍA: CORTESÍA MASQUESPACIO

El proyecto, a partir del color blocking –técnica en la que se contraponen superficies de colores opuestos en el círculo cromático para generar impactos de mayor contraste–, estructura una sucesión de espacios comunes y de servicio a los estudiantes, para generar una identidad contundente, fresca, juvenil y divertida. El quinto enfatiza la relevancia que han cobrado la limpieza y la asepsia en nuestras vidas. Limpiando con la luz es una mirada futurista que anuncia la llegada de nuevas tecnologías –escáneres, cápsulas, filtros, portales– que a través del uso de luz ultravioleta permitirán identificar gérmenes, limpiar superficies y esterilizar la ropa mientras dormimos.

 White habla, además, de la nostalgia en los diseños que vemos en los desfiles de moda actuales, de la evidente búsqueda de todo aquello que nos traiga algún recuerdo, que nos haga sentir bien. Y para cerrar, resalta el concepto de la vida en el espacio interior/exterior; del aire, de la naturaleza, del aprender a estar afuera. Aquello que Arias definió como la vuelta a lo sostenible. De nuevo entendiendo esta interacción como alimento para el espíritu, como una manera más sana y amable de existir.


La naturaleza, el estar afuera, marcó un regreso a lo sostenible, un entendimiento más profundo del entorno.

FOTOGRAFÍA: WARREN HEATH, BUREAUX

Todo este cúmulo de conceptos, elaborados desde miradas diferentes, concuerda en una sola idea: nuestro espacio será cada vez más nuestro. Nos debe unir, interpretar, inspirar, acoger y sanar.

Lea aquí: una casa de ensueño ubicada entre las abundante vegetación de las afueras de Medellín.

Deja un comentario:

Newsletter Axxis

Registrese para recibir todo nuestro contenido

Relacionados

Send this to a friend