SURREALISMO CATALÁN

Después de trabajar durante una década con Philippe Starck y recibir un premio Red Dot, Eugeni Quitllet abrió su estudio en Barcelona, desde donde diseñó los nuevos cubiertos de Air France.

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En el 2001, con el título de diseñador y arquitecto de interiores de la escuela de arte Llotja, en Barcelona, Eugeni Quitllet, quien en ese entonces tenía 29 años y experiencia en trabajos de instalaciones en la fundación Joan Mirò, tocó la puerta de Philippe Starck con su portafolio en mano y un reloj con un hueco en el centro sin manecillas que acababa de diseñar. “Quería darle una nueva perspectiva a la noción del tiempo. Desde ese momento comencé a desarrollar mi propio concepto de la realidad. Por lo general la gente espera que un objeto tenga una forma y una función que se le haga familiar, pero no estoy de acuerdo con eso”, afirma Quitllet.
Empezaron a trabajar como equipo diseñando gafas para Mikli, zapatos deportivos para Puma y un reloj para Fossil. Seis años después crearon la silla Mr. Impossible para Kartell, uno de los grandes íconos de la firma italiana. El nombre de esta pieza se debe a que surgió de un deseo que parecía imposible de hacer realidad: unir dos conchas ovaladas de policarbonato sin usar ningún tipo de adhesivo. Soldado con láser, este sillón proyecta un efecto tridimensional por sus dos componentes, cada uno de un color diferente. Con líneas orgánicas, parece flotar por sus cuatro patas transparentes que sostienen un núcleo hueco.
“Lo que me gusta de Starck es su manera de combinar diferentes influencias como la arquitectura de Barcelona: una mezcla salvaje deGaudí con el Bauhaus de  Mies van der Rohe”, explicó Quitllet, quien este año compartió con su colega el premio Red Dot por la silla Masters, también producida por Kartell. La dupla reinterpretó tres iconos del diseño del pasado en una sola pieza: los sillones Eiffel  de Charles y Ray Eames, Tulip de Eero Saarinen y Serie 7 de Arne Jacobsen. Elaborada en polipropileno de inyección, también obtuvo el galardón japonés Good Design en el 2010, año en el que fue diseñada.
En cuanto a su estilo, el diseñador nacido en Ibiza asegura que para él la importancia radica en que el objeto tenga alma y vida más allá del material, sea como una persona y como tal esté en constante evolución con proyección al futuro. “El humor y la poesía son partes fundamentales de mi proceso creativo”, señaló Quitllet en la revista de la aerolínea Air France a propósito del lanzamiento de los cubiertos que diseñó para la clase económica.

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