Esta casa da fe de cómo una propuesta bien concebida supera la prueba del tiempo. Aquí un proceso de interiorismo –que se aleja del minimalismo– reafirma su esencia: tener una experiencia de “tierra caliente” en Bogotá.
Aprovechando la inclinación del terreno, los arquitectos plantearon el primer nivel de esta casa como un espacio que podría considerarse “bajo tierra”. Allí están los ambientes que no requieren iluminación natural, como la sala de cine.
Esta vivienda, ubicada en un rincón de Barichara y diseñada por la arquitecta colombiana radicada en Italia Luz María Jaramillo, en colaboración con Camilo Holguín y el ingeniero Mario Bernal, distribuye sus espacios en tres cuerpos separados.
Lamas metálicas de color gris oscuro cubren la austera fachada de esta casa, en las afueras de Medellín, para solo dejar ver la puerta de acceso y el vano del garaje, el cual tiene las dimensiones de un arco de fútbol, guiño a la profesión de su propietario.
Aunque la decoración contemporánea de esta casa en Cartagena dista del estilo original de la construcción, el contraste está muy bien logrado y se adapta a los requerimientos de los propietarios.
Esta casa, ubicada en Lisboa, Portugal, fue sometida a una fuerte transformación tras dos décadas de abandono. Ahora sobresalen espacios que mezclan tendencias y épocas, como la cocina, ubicada en lo que antes era una capilla.
Con una playa del Pacífico mexicano como telón de fondo, esta casa de dos pisos pasó por un proceso de remodelación donde la gran mayoría del mobiliario fue creado milimétricamente para este proyecto.
Luego de casi cuatro siglos de su construcción, esta casa tuvo una meticulosa restauración que le trajo un aire sofisticado que no desconoce su origen, por el contrario, lo resalta.