Para este periodo, el despojo de todo ornamento fue un hecho. Se hizo la transición al blanco, el negro, los grises y los crudos, no hacia el minimalismo, sino para resaltar texturas, formas y el brillo de muebles y objetos.

La ausencia de objetos y la fluidez del espacio se convierten en premisa en los ambientes domésticos. Sin embargo, la variedad de materiales y el aporte de técnicas enriquecen las propuestas.

Detalles del interiorismo
El avance tecnológico que se venía presentando en los últimos años en materia de desarrollo de la iluminación y la domótica, así como en propuestas más novedosas para las cortinas, permite mayor confort. Hacia el final del periodo, se retomó el uso de muebles de estilos antiguos para intervenirlos de una manera más contemporánea y acompañar los más modernos.

Se visualiza un incremento de la demanda de espacios de oficinas en Bogotá, las cuales se empiezan a concebir como ambientes más productivos; para esto se combinan diferentes equipamientos con nuevos usos y adelantos técnicos, que dejaron su huella en la configuración de los entornos de trabajo.
