Con el nombre Espacio, Tiempo, Forma y Lugar (ETFL), la firma Ochoinfinito —fundada por Carlos H. Garzón, arquitecto con un magíster en Estudio y Restauración del Patrimonio, junto con Juan Camilo Serna— propone una mirada profunda a la arquitectura como fuente de significado y como materia prima para crear objetos que narran múltiples historias.

El preludio de toda esta colección fue el mobiliario, con un juego de mesa y butacas que retoma las técnicas
tradicionales de los pisos en parquet, para reinterpretarlas en piezas contemporáneas donde la trama, la textura y el ritmo del material construyen su propio relato.

A ellas sumaron un biombo que funciona como puente entre pasado y futuro: por un lado, un dibujo hecho a mano por el diseñador, a manera de boceto, del Capitolio Nacional de Colombia, obra del arquitecto danés Thomas Reed; por el otro, proyecciones de paisajes urbanos imaginarios pero posibles.

A todo esto se adhiere el segundo lanzamiento de ETFL, realizado a finales de noviembre: la línea de mesa. Objetos, platos de porcelana, manteles y servilletas se convierten en el lienzo para plasmar una tipología arquitectónica que cubre tres periodos concretos: colonial, republicano y moderno. La base para estas creaciones son los dibujos hechos a mano —técnica del lápiz sobre papel— por Garzón.

Fachadas, proporciones, arcos y estructuras que transforman los edificios son la base para una colección que plantea un repertorio gráfico que reconoce la arquitectura como una secuencia de símbolos que nos han dado identidad.
Más de la nueva colección de Ochoinfinito
Al anterior ejercicio se agregan patrones que profundizan en el volumen, la luz y la sombra. Aquí las proyecciones concebidas por Garzón revelan cómo estos tres puntos son capaces de esculpir la materia. Finalmente, el tercer grupo de ilustraciones se decanta por las geometrías, en las que la línea curva, el círculo, el arco y la estructura generan secuencias para representar un espacio arquitectónico.

Estos conceptos, que se centran en el mundo de la arquitectura, se llevan también a objetos tallados en madera por artesanos de Pasto (Nariño), quienes plasman complejas geometrías para generar volúmenes que cambian dependiendo de la luz e, incluso, desde el ángulo en que se observen. Centros de mesa, fruteros y contenedores se transforman en elementos que superan lo decorativo para pasar a lo contemplativo.
Con ETFL, Ochoinfinito reafirma su vocación por el diseño de autor hecho en Colombia y su interés por convertir la arquitectura en un vehículo cultural. Según su creador, la colección continuará expandiéndose en 2026 con líneas de mobiliario, fine art y complementos en ediciones limitadas, siempre bajo una mirada detallada.
