Las piezas que integran la más reciente colección de la firma Guarida parten de la geometría como forma de habitar. En esta propuesta, las líneas se convierten en el primer paso para explorar nuevas estructuras, proporciones y gestos. “Las verticales y horizontales fueron la inspiración principal, pues permiten crear o transformar un espacio”, explica el arquitecto Sergio Báez, fundador del estudio junto con el también arquitecto Néstor Hincapié Cuervo.

Ese ejercicio dio origen a una colección en la que el metal deja de ser rígido para convertirse en un material cálido, flexible y emocional. Guarida ha construido un sello particular dentro del diseño colombiano a partir de piezas para el día a día que hacen una lectura de los elementos que realmente se necesitan.

“Nuestro proceso creativo se inicia siempre con una idea que nace de la cotidianidad. Observamos cómo viven las personas y trabajamos en reinterpretar el metal para que ese objeto cobre vida”, comenta Báez. El corazón de la colección Frame está hecho de acero, aluminio y acero inoxidable, materiales que, en manos del equipo de Guarida, adquieren una expresión más cercana.

“Transformamos la percepción tradicional de este material, lo volvemos más cálido, cercano y altamente útil”. A esas estructuras se suman superficies de mármol, maderas y piedras sinterizadas que amplifican la presencia del objeto. Cada pieza está pensada para adaptarse a diferentes usos, ideales para un interior o un exterior luminoso.

Más de los objetos de la colección de Guarida

Sofá, poltrona, mesa de centro y mesas auxiliares, florero, mesa de tragos, revistero y bar son los objetos que integran este lanzamiento, destacando que las estructuras también pueden ser estéticas. Además, entre sus características principales sobresalen la resistencia, los cortes precisos y los acabados.

Aunque esta línea tiene una base técnica sólida, su proceso fue sorprendentemente orgánico. “Fue muy fluido. Siempre hay cambios y ajustes en el camino, pero esta colección se dio de manera natural desde la idea hasta la producción”, asegura Báez. El mayor reto fue encontrar las uniones, calibres y proporciones exactas que permitieran mantener ese equilibrio entre estructura, simpleza y calidez.

Frame está pensada para que cada persona sienta que lleva algo especial y hecho a su medida. La posibilidad de personalizar tamaños, colores y acabados convierte cada objeto en una extensión de la identidad de quien lo elige. Con este lanzamiento se demuestra que el metal se puede convertir en un vehículo para crear atmósferas funcionales y memorables.
