La historia de esta casa empieza en Tapalpa, una zona montañosa en las afueras de Guadalajara (México). El terreno, a pesar de ser accidentado, rocoso y en pendiente, se extiende sobre los márgenes de un inmenso valle, que se convirtió en la visual más importante.

El lugar para dirigir la mirada de los espacios que integran la obra. El paisaje es imponente y el orden de la arquitectura está en función de ello. El diseño consta de dos niveles adosados al terreno y delimitados según el grado de privacidad y tipo de actividad que acogen.

Así, por ejemplo, un volumen independiente situado en la parte baja corresponde al bar, un espacio dedicado a las reuniones sociales, con una vocación festiva; por esto era preferible mantenerlo apartado de las áreas privadas, como las habitaciones y el estar de televisión.

“Los propietarios son una familia conformada por una pareja y dos niñas adolescentes. Los padres, además de ser jóvenes, disfrutan de la compañía de familiares y amigos, motivo por el que el programa incluyó zonas de esparcimiento, como piscina, terraza, bar y cava de vinos”, explica la diseñadora mexicana Paulina Pesqueira, fundadora del estudio Central y autora del proyecto, en compañía del arquitecto Andrés Escobar y la paisajista Cony Lupercio.

El nivel más alto alberga la zona social, dividida en dos secciones mediante el acceso principal. Gracias a su geometría rectangular, permite disponer a un lado los servicios, como la cocina y el baño social, y al otro el comedor y la sala.

Una de las fachadas longitudinales está hecha de vidrio, con el fin de diluir el límite entre el afuera y el adentro, haciendo del entorno un marco natural para la cotidianidad; a su vez, la planta baja acoge las habitaciones, el estar de televisión y la piscina.

Pero no solo la topografía del terreno y el programa condicionaron la arquitectura, sino también el clima. Tapalpa suele ser muy frío durante el invierno, por lo que se inspiraron en la arquitectura nórdica para la construcción de las cubiertas a dos aguas.

Detalles del diseño de la casa

El clima también fue determinante para la selección de materiales resistentes, como los pétreos: “Usamos recintos, una variedad de piedra volcánica propia de la zona, para revestimientos interiores y exteriores, e incluso para la fabricación de piezas de mobiliario como mesas auxiliares”, comenta la diseñadora mexicana.

En este sentido, uno de los rasgos más sobresalientes de la casa son los fragmentos de roca que se conservaron intactos y que son parte integral del conjunto. Estos evocan poéticamente el lugar, al tiempo que establecen un diálogo con los materiales industriales y el espacio habitable. Esta unión de naturaleza y artificio genera una imagen elocuente: una arquitectura para los sentidos.

Además del recinto y los lienzos rocosos en estado original, emplearon otros materiales de la región, como el chukum —resina natural de un árbol—, que, pintado de verde por ser el color favorito del propietario, armoniza con los tonos tierra y grises de las piedras naturales.

“La madera de tornillo, muy parecida a la de nogal, se utilizó tanto en el mobiliario como en los revestimientos, otorgándole unidad al conjunto. Así mismo, priorizamos a los proveedores locales; por ejemplo, el tapete de la sala lo adquirimos en un taller de Oaxaca que conserva las técnicas de tejeduría tradicionales”, agrega.

Al final, esta casa no solo se asienta sobre la montaña, sino que se funde con ella, permitiendo que su esencia penetre en el interior, al mismo tiempo que las perspectivas del valle componen un telón de fondo para la vida.
Cinco puntos para destacar de este proyecto
1. En el paisajismo incorporaron especies vegetales locales, con el fin de fortalecer el vínculo entre la casa y la naturaleza nativa.
2. La orientación de la vivienda fue determinante para enmarcar las visuales hacia el valle.
3. La casa incluye una cava, espacio concebido para acompañar el ritual que sus propietarios realizan alrededor del vino.
4. Diseñaron el mobiliario a la medida, producido en su totalidad en talleres nacionales, y lo complementaron con piezas seleccionadas especialmente para el proyecto.
5. El comedor, de grandes dimensiones, responde al deseo de los propietarios de recibir a numerosos invitados.
