Revista Axxis
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La actividad profesional de Clara Arango se ha centrado en proyectos de arquitectura residencial, comercial y pública. Nacida en Medellín, es egresada de la Universidad Nacional de Colombia y tiene una maestría en Arquitectura de la Edificación por el Politécnico de Milán (Italia), con doble titulación en Proyectos Iniciadores en Contextos Interdisciplinarios; además, ha participado en instalaciones museográficas y ha combinado su trabajo con la docencia. Actualmente, reside en Nueva York, donde se desempeña como socia del estudio Atelier García.

¿Existe alguna característica recurrente, ya sea espacial, material o formal, en sus proyectos?
Es difícil reconocer una característica recurrente en el trabajo propio, pues “no se puede ver el bosque entre los árboles”. Aun así, empiezo a identificar una presencia cada vez más contundente de la geometría en mis proyectos.
Creo que las geometrías puras contienen una sabiduría especial, como una profunda contundencia y serenidad, y esto se hace especialmente evidente cuando se traducen en volúmenes construidos, en el acto de trazarlas y, sobre todo, en el momento de materializarlas en obra.
Hay también un placer muy personal en presenciar cómo estas geometrías se manifiestan físicamente en el espacio.
Para usted, ¿qué material o técnica local en nuestro contexto tiene el mayor potencial para construir un sentido de identidad colombiana por medio del diseño o la arquitectura?
No sé si debamos hablar de un solo material, ya que hacerlo podría resultar reduccionista frente a la inmensa diversidad que define la identidad colombiana.
Si tuviera que escoger hoy, elegiría el barro, ya que me parece un material profundamente significativo. Presente tanto en su estado crudo como cocido, está en sistemas constructivos como el bahareque, la tapia y la mampostería de ladrillo.
Es abundante, cercano y versátil, con unas cualidades plásticas increíbles, que se puede trabajar tanto de manera artesanal como industrial, y ¡es aplicable en proyectos pequeños hasta escalas enormes! Además, es de fácil acceso y de altas cualidades plásticas.
¿Qué intereses o búsquedas particulares exploraron en su proyecto más reciente?
En nuestro proyecto más reciente exploramos principalmente dos cosas. Por un lado, nos interesaba construir un espacio que hiciera evidente la inserción de la luz tropical dentro de un volumen de geometría pura, y por el otro, buscamos configurar espacios capaces de acoger tanto el encuentro colectivo como el recogimiento personal dentro del ámbito público.

Nos interesa esa coexistencia: lugares que permitan la interacción y lo común, pero que al mismo tiempo ofrezcan momentos de introspección y pausa, espacios donde tanto el cuerpo como el alma se sientan a gusto.
Más allá de lo visual, ¿qué experiencia sensorial o emocional quiere causar con su trabajo?
Me interesa que mi trabajo sea cada vez más radical y contundente. Me conmueve profundamente cuando una obra de arquitectura es tan precisa en su gesto que me deja en silencio, ya sea porque me intriga y me impulsa a entenderla, o porque transmite una serenidad que me aquieta.
Me resulta especialmente potente cuando ambas experiencias ocurren en forma simultánea —cuando un espacio me inquieta y, al mismo tiempo, me calma al recorrerlo—. Me encantaría que mis proyectos lograran eso en las personas: una experiencia que oscilara entre la curiosidad y la quietud, entre la tensión y el sosiego.
¿Cuáles son sus influencias?
Hay arquitectos que me encantan y cuyo trabajo miro mucho, pero no sé si me influencian; espero que así sea. Me encanta el trabajo de Manuel Cervantes, Mendes da Rocha, Sofía von Ellrichshausen y su marido; me fascina Gabriela Carrillo y amo lo que hace Godefroy en México. Y creo que me influencian Scarpa, Zumthor, Olgiati, Aalto y Barragán, o eso me gustaría pensar.

En Colombia, las carreras de Ana Elvira Vélez y Cristina Vélez han sido un gran modelo para mí. Además, me gusta mucho lo que hacen Édgar Mazo, Trópico Arquitectura, Luis Callejas y los proyectos de 5Sólidos… Los trabajos de Amalia Ramírez me inspiran mucho.
