Enclavada en el paisaje verde y apacible de Kleinmachnow, a tan solo unos minutos de Berlín, se levanta una casa que parece flotar entre dos mundos: la calidez del modernismo californiano y la serenidad de la campiña alemana.

Diseñada por el legendario arquitecto Ray Kappe, esta casa no es solo un hogar es arquitectura que trasciende fronteras, estilos y épocas. Su propietario, Lars Triesch, coleccionista, apasionado del diseño y fundador de la firma Original in Berlin, soñaba con crear un espacio que reflejara la visión atemporal de Kappe.

El resultado es una obra que celebra la amplitud, la luz natural y la integración absoluta con el entorno. Una casa que, sin perder el espíritu del sur de California, se inserta con elegancia en el paisaje europeo.
El origen de la idea de la obra
La historia de esta residencia se remonta a la adolescencia de Triesch, cuando su interés por la música lo llevó a descubrir la vibrante cultura californiana.

No tardó en sentirse fascinado por su arquitectura: líneas limpias, estructuras abiertas y un diálogo permanente con la naturaleza. Fue entonces cuando, a través del documental Coast Modern, conoció la obra de Ray Kappe, uno de los grandes nombres del modernismo de mediados del siglo XX.

Kappe, fundador de la Southern California Institute of Architecture (SCI-Arc), desarrolló un lenguaje propio: viviendas que combinaban la transparencia del vidrio, la calidez de la madera y una visión espacial que hacía del entorno un protagonista más. Para Triesch, construir una vivienda diseñada por él no era solo un proyecto arquitectónico, sino la oportunidad de habitar un manifiesto cultural.

Aunque Ray Kappe falleció en 2019, su legado sigue vivo a través de su equipo y sus proyectos. La colaboración entre su estudio y Lars Triesch permitió dar vida a esta residencia única, que se convirtió en la única vivienda de Kappe fuera de Estados Unidos.
La arquitectura y diseño de la casa
El diseño juega con las transparencias, creando espacios que se abren hacia la naturaleza circundante. En este proyecto grandes ventanales enmarcan el paisaje, mientras techos inclinados y volúmenes geométricos evocan la tradición californiana.

Mientras tanto, los materiales seleccionados dialogan con el entorno: madera cálida, acero ligero y superficies que reflejan la luz del día en constante cambio. Cada rincón de la casa está pensado para generar una sensación de continuidad entre interior y exterior.

La sala principal, con su doble altura, se extiende hacia una terraza rodeada de árboles, creando un escenario donde la vida cotidiana se convierte en un ejercicio de contemplación.
Un proyecto como legado Más que una residencia privada, la casa de Lars Triesch es un tributo al modernismo californiano y a la capacidad de la arquitectura de trascender el tiempo y el espacio.
Su valor radica no solo en la firma de Kappe, sino en la manera en que interpreta la vida contemporánea: un hogar abierto, sostenible y profundamente conectado con su entorno.

De esta forma, esta obra se constituye como un espacio que además de bello inspira cada día. Esta residencia demuestra que la arquitectura es también un puente cultural. Un lugar donde la tradición californiana se funde con la serenidad alemana para crear algo irrepetible.
Es un ejemplo de cómo la visión de un arquitecto y la pasión de un coleccionista pueden transformar un sueño personal en un ícono universal del diseño.
