Barranquilla volvió a ser escenario de uno de los encuentros más influyentes para el futuro urbano y económico del país, el Congreso Colombiano de la Construcción organizado por Camacol. Más de 2.300 asistentes —entre líderes empresariales, expertos internacionales, representantes del sector público y voceros gremiales— discutieron sobre hacia dónde se moverá la vivienda en los próximos años.
Durante el evento, Carlos Mario Gaviria, presidente de la Junta Directiva Nacional de Camacol, recordó que detrás de cada proyecto existe una responsabilidad colectiva: “seguridad, estabilidad y futuro”. Esta frase resumió la dimensión humana que acompañó todas las discusiones.

Además, Guillermo Herrera, presidente de Camacol, presentó las cinco propuestas estratégicas para enfrentar el próximo ciclo: una versión renovada de Mi Casa Ya, el programa de reactivación que incluya VIS y No VIS, incentivos al ahorro, nuevos modelos de negocio que atraigan inversión y la prioridad de “ciudades ordenadas y sostenibles para combatir la informalidad”. Este último punto se convirtió en uno de los ejes centrales del Congreso, señalando cómo la vivienda no solo es un tema económico sino un componente crítico del ordenamiento territorial.
Puntos importantes en el congreso Camacol 2025
La institucionalidad ocupó un lugar clave en el encuentro. Iván Mauricio Lenis, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, recordó que “la justicia se debe ver como un acuerdo colectivo”, una frase que resonó en un auditorio consciente de que la confianza jurídica es indispensable para la inversión. El procurador general, Gregorio Eljach, reforzó este llamado al afirmar que “se deben fortalecer las políticas de vivienda del Estado”, alertando sobre la necesidad de estabilidad normativa y reglas claras.
Además, uno de los segmentos más inspiradores fue el dedicado al envejecimiento poblacional. César García, director de AVU México, invitó a ver este cambio demográfico no como un dilema, sino como una oportunidad. “El envejecimiento poblacional debe asumirse como una oportunidad para repensar la vivienda… desde la inclusión y la innovación”, afirmó. Su intervención abrió la puerta a reflexiones sobre cómo diseñar ciudades adaptadas a todas las etapas de la vida.

También, la conversación sobre tecnología e IA mostró otro ángulo del futuro. En el panel dedicado a este tema se afirmó que las exigencias crecen y eso obliga a una capacitación constante, subrayando la necesidad de integrar herramientas inteligentes en la planeación y gestión de proyectos.
El Congreso cerró con una mirada política sobre el futuro. En los paneles con precandidatos presidenciales, las propuestas coincidieron en fortalecer los subsidios, habilitar más suelo urbano, simplificar trámites y consolidar alianzas público-privadas.
Así, Barranquilla fue el epicentro de una conversación sobre el país que queremos construir. Un país donde la vivienda digna es política de Estado y donde la arquitectura, entendida en su sentido más amplio, sigue siendo una herramienta para transformar vidas.
