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Revista Axxis
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Enclavado en un paisaje boscoso en Springs, Nueva York, Estados Unidos, esta cabaña de 56 metros cuadrados se concibe como un santuario íntimo de bienestar para la meditación, el yoga kundalini, rituales restaurativos de sauna y baños de hielo. Diseñado para un profesor que imparte clases, su diseño sencillo y minimalista, por la firma Bruce Engel, proporciona un entorno profundamente reparador que favorece la respiración, la quietud y la práctica corporal.

La estructura en forma de A, se alza como un pequeño templo entre los árboles. Su pronunciada forma triangular atrae la mirada hacia arriba a la vez que ancla el cuerpo a la tierra, encarnando la integración yóguica del ser terrenal y celestial. Su altura permite que las vibraciones de las ceremonias con gong resuenen con mayor libertad.

Dos nichos en voladizo se extienden hacia afuera, enmarcando las vistas y creando espacios íntimos para la meditación o el descanso. Estos momentos de compresión y expansión reflejan los ritmos centrales de la práctica yóguica.

El interior de la cabaña
El interior se caracteriza por su sobriedad intencionada para reducir las distracciones y cultivar la claridad mental. Las plataformas acolchadas integradas permiten la meditación sentada y las posturas restaurativas, a la vez que ocultan el espacio de almacenamiento para esterillas y objetos rituales, manteniendo así una calma visual.

El diseño flexible se adapta sin problemas, pasando de ser un estudio activo a un refugio nocturno, fomentando estancias prolongadas centradas en la restauración.

Asimismo, los rituales de bienestar se extienden al paisaje. Un porche delantero cubierto proporciona un umbral de transición para la llegada y la descompresión, mientras que un porche trasero aislado conecta con una ducha exterior, una sauna y un baño de hielo. Esta secuencia —calor, hielo, aire fresco y bosque— crea una experiencia multisensorial para el cuerpo y la mente.

Por otro lado, la selección de materiales prioriza la durabilidad, la sostenibilidad y el rendimiento a largo plazo, simbolizando los mundos interior y exterior del yoga.

El exterior de la estructura en forma de A está revestido con Accoya carbonizada escamosa de altísimo rendimiento y de origen sostenible, mientras que las superficies interiores están acabadas en cedro amarillo cálido, seleccionado por su resistencia en el clima húmedo de la región, y madera contrachapada de bajo mantenimiento, creando un ambiente cálido y sencillo.