Revista Axxis
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El espacio doméstico se convierte, cada vez más, en un área abierta donde se integran múltiples usos, lo que produce ambientes amplios e iluminados con el mínimo de muros necesarios. Sin embargo, en muchos apartamentos, la cocina se sigue concibiendo como un recinto cerrado: oscura, contenida y desconectada de la vida cotidiana.

En este apartamento localizado en Bogotá, el estudio Vivienda Moderna, dirigido por los arquitectos Ernesto Puente y Carolina Lineros, parte de esa condición inicial para replantear la cocina por completo. Antes cerrada y sin relación con el resto del inmueble, ahora se abre y se incorpora al área social, por lo que pasa a ser parte activa del habitar diario. Ya no es un espacio solamente utilitario: se convierte en un sitio de permanencia, encuentro y uso.

Con la nueva disposición, se organiza la cocina a partir de una isla central que concentra las actividades principales. Allí no solo se cocina: se trabaja, se conversa y se permanece.
La materialidad acompaña esa transformación. Los muebles bajos en chapilla de roble francés aportan densidad e interés visual, en tanto que los muebles altos en acabado poliuretano color greige reducen su presencia y producen una atmósfera sosegada. La vitrina en vidrio bronce retroiluminada introduce profundidad y exhibe sin saturar, mientras los mesones de piedra sinterizada aportan precisión y resistencia.

Una franja en tono oliva sobre el muro del lavaplatos genera un acento puntual. Por otro lado, una columna integrada a la isla se revistió con roble francés y espejo bronce, lo que la vincula a la arquitectura del proyecto como un elemento más del sistema de mobiliario.
En este planteamiento, la cocina se convierte en un sitio central: un espacio que ayuda a organizar la vida doméstica y la expone.
Nos encanta de esta cocina
1. La mezcla controlada de materiales, que complementa la paleta cromática de las maderas.
2. El detalle de pintura verde oliva genera un foco de interés a la altura de los ojos.
3. La campana cilíndrica, al no tener aristas, aporta al sentido de continuidad espacial entre la cocina y la zona social.
