El parque Explora, situado en la zona norte de la ciudad de Medellín, se puede definir de varias formas: un museo interactivo de ciencias, un planetario, un taller público de experimentación y un acuario educativo orientado a la conservación y al bienestar animal. Dinámico, como sus usos, este proyecto siempre está en movimiento. Así lo considera su diseñador, el arquitecto Carlos Alejandro Echeverri.

Las salas de exposición se pueden actualizar constantemente. Son flexibles y fáciles de adaptar, lo que convierte esta suerte de museo en una empresa cultural viva. Estos habitáculos son, además, los que se ven desde afuera como grandes cajas rojas de metal, inspiradas en los juguetes. Estos bloques, contundentes y llamativos, determinan la identidad arquitectónica del parque y de esta parte de la ciudad. “Siempre quisimos que fuera un espacio memorable, reconocible, que se convirtiera en un referente para los niños y las niñas, pero también para otras generaciones”, explica el arquitecto.
La otra razón por la que Echeverri lo describe como un proyecto en proceso de consolidación es que en el diseño original se contemplaban objetivos más grandes, los cuales dependen de un cambio urbano a mayor escala. “El primero tiene que ver con la idea de una ciudad abierta e integrada. En el momento en que se concibió Explora, Medellín estaba transitando desde los años más duros de violencia hacia una nueva mentalidad urbana, y esta obra —como otras de la época— se pensó para apoyar esa transformación a través de un espacio público enfocado en la ciencia y la tecnología”, asegura.

Más sobre el Parque Explora
Aunque el diseño se ideó para un parque completamente abierto, hoy en día el acceso es semiabierto: todavía existen áreas en las que el público tiene que pagar para habitar, incluida la plaza principal. La intención, aclara el arquitecto, es que a corto o mediano plazo el lugar pueda funcionar como un espacio totalmente público.
El segundo aspecto pendiente está relacionado con la integración con el barrio Moravia, ubicado al norte del parque, donde se encuentra el centro cultural diseñado por Rogelio Salmona. Si bien existe una comunicación entre ambos espacios, Echeverri considera que esta conexión se puede fortalecer aún más. A su juicio, la articulación entre Explora y Moravia continúa siendo un potencial por activar y adaptar de un modo más efectivo.

Y es que el parque Explora formó parte de una estrategia de urbanismo social para recuperar toda la zona. “Yo fui el director de proyectos urbanos estratégicos de la Alcaldía entre el 2004 y el 2006, y fui el autor de otros dos diseños, además del parque: la transformación del eje de la calle Carabobo, que es la que se integra con el Jardín Botánico, y posteriormente el centro de innovación Ruta N, elementos que también están en diálogo con el Planetario y el parque de los Deseos”, sostiene Echeverri.
De esta manera, Explora es un punto de referencia para entender un cambio, un camino hacia lograr “una ciudad abierta, integrada”, concluye el arquitecto Carlos Alejandro Echeverri.
