Atrás quedó el tiempo en el que un tapete era un accesorio decorativo prescindible. En la decoración del 2026, este elemento es clave para vestir los espacios, y un buen ejemplo de esto es pensar en los tamaños que, según la firma Tejidos LAV, serán tendencia durante el año.

Los tapetes grandes dominan las propuestas para salas y habitaciones. “La recomendación es clara: piezas que permitan que los muebles —o incluso la cama— queden completamente dentro del tapete. Medidas amplias, como 200 × 290 cm, 240 × 340 cm o superiores, ayudan a unificar el espacio y a generar una sensación de continuidad visual. Más que delimitar, el tapete envuelve y articula el ambiente”, explican desde la marca.
Teniendo en cuenta que las alfombras ocuparán gran parte de cada espacio, una buena manera de equilibrar el tamaño es usando colores neutros, que sirvan como lienzo para que el resto de los elementos resalten.

La paleta cromática refuerza la sensación de calma. Los tonos beige, greige y arena continúan siendo protagonistas; sin embargo, la marca explica que habrá un cambio, pues a estos se suman los avellanas, cafés suaves y verdes desaturados.
“Estos colores evocan la naturaleza, lo vegetal y lo mineral, a la vez que permiten construir atmósferas equilibradas, ideales para espacios residenciales que buscan transmitir serenidad y confort”.

Una de las principales apuestas del año es la apariencia artesanal. Los tapetes que marcan el rumbo son los que evocan tejidos hechos a mano, con una estética orgánica y honesta. No se trata necesariamente de piezas elaboradas con fibras naturales, sino de productos que imitan con precisión ese lenguaje: texturas que recuerdan las fibras vegetales, y que transmiten calidez desde lo visual y lo táctil.
“En términos de construcción, los tejidos planos ganan terreno frente a los tapetes de pelo alto o excesivamente elaborados. Las superficies más planas, con tramas visibles y diseños sutiles, permiten una mayor versatilidad y se integran con facilidad a distintos estilos de interiorismo. Estos tapetes funcionan como una base silenciosa que acompaña el espacio sin imponerse, aportando carácter desde la textura más que desde el volumen”, señalan.

En cuanto a los materiales, el poliéster sigue teniendo una presencia fuerte, especialmente por los avances en suavidad, resistencia y desempeño. Cada vez es más común encontrar fibras sintéticas con un tacto agradable y una apariencia sofisticada, que además responden a una demanda creciente por soluciones más sostenibles.
Nos encanta de Tejidos LAV
1. Los materiales reciclados utilizados para confeccionar estos productos, que deben tener una larga vida útil.
2. Los tapetes de grandes formatos permiten “vestir” un espacio y definir su personalidad.
3. La conexión con la naturaleza no solo está determinada por los procesos y productos sostenibles, sino por los colores que evocan la vegetación.
