Son pocas las veces que, al pisar un espacio interior, nos fijamos realmente sobre qué estamos parados, a menos que la superficie que nos soporte sea tan llamativa que nos obligue a mirar hacia abajo. Existen decenas de acabados arquitectónicos creados para llamar nuestra atención, pero quizás, aparte del mármol y las baldosas hidráulicas, el terrazo o granito fundido puede ser uno de los más atractivos, gracias a la infinidad de posibilidades que brinda en cuanto a diseño.