Esta vivienda de recreo está en la zona rural del municipio de Amagá, a una hora de Medellín. Dado el clima extremadamente caluroso, el arquitecto Juan Camilo Llano –de la firma Llano Arquitectos– concibió la casa a partir de volúmenes fragmentados, permeables y suspendidos en una película de agua, la piscina, que actúa también como elemento refrigerante.