Sobre la topografía escarpada de una colina que mira al mar, oculta entre árboles nativos, se asoma esta casa de descanso. Construida en la isla Cholón, su emplazamiento privilegiado le permite buscar la frescura de la brisa y tener un dominio visual sobre el horizonte, en el que aparecen las islas del Rosario y la de Barú bajo un enorme cielo azul reflejado en la superficie del mar.