La ceremonia del té es un evento representativo de la cultura japonesa. Es un encuentro en el que se celebra la espiritualidad a partir de la admiración de la belleza que se encuentra en la humildad, la sencillez y la austeridad. La casa del té suele responder a estos principios: es un lugar imperfecto, sobrio, sencillo y austero, y sin embargo cargado de contenido.