Vintario es un estudio de diseño colombiano fundado por María Cristina Ortiz y Santiago Celemín que, desde hace ocho años, investiga la relación entre luz, materialidad y forma para crear objetos que trascienden la función.
Reconocido principalmente por su trabajo en iluminación decorativa, el estudio desarrolla también mobiliario y piezas complementarias bajo la premisa de diseñar objetos que dialoguen con la vida diaria.

Cada colección nace desde la experimentación con materiales como madera maciza, metal, textiles, vidrio y espejo, y se concibe como parte de un universo sensorial que busca ralentizar el ritmo del día a día.
“Siempre nos ha apasionado resignificar la luz y la materialidad de los objetos”, explica Santiago Celemín, cofundador y diseñador de Vintario. “Empezamos combinando materiales y creando piezas únicas, desde la exploración, buscando objetos propositivos tanto en su diseño como en sus materiales”.
Sobre el estudio
El origen de Vintario está marcado por un proceso experimental. En sus primeros años, el estudio desarrollaba principalmente piezas únicas y restauraciones. Ese tránsito les permitió construir una identidad propia y abrir un camino poco explorado en el diseño local.
Cuando iniciaron, la iluminación decorativa diseñada y fabricada en Colombia estaba menos desarrollada. “En ese momento no era frecuente que hubiera estudios locales proponiendo lámparas que no fueran importadas. Eso nos permitió ganar un reconocimiento enorme en temas de iluminación”, cuenta Celemín. Con el tiempo, esa especialización se convirtió en uno de los sellos más visibles de la marca.

Hoy, la marca cuenta con un portafolio amplio que incluye mobiliario tapizado, mesas en madera maciza, materas, espejos y objetos decorativos. “A veces la gente se sorprende cuando descubre que también hacemos muebles y objetos. La iluminación es solo una parte de todo lo que desarrollamos”.
Ubicado en Chapinero, Bogotá (carrera 4 # 66 – 33), el showroom de Vintario rompe con la lógica tradicional de exhibición. Más que una tienda, funciona como un espacio habitable donde cada ambiente —sala, comedor, estudio o recibidor— recrea escenas reales de uso.
“Queríamos alejarnos del típico showroom donde todo está regado. Diseñamos el espacio para que las personas puedan sentir los objetos ya aplicados, como si estuvieran dentro de una casa”, explica Celemín. La atmósfera responde fielmente al universo de la marca: materiales honestos, colores sobrios y una narrativa espacial que invita a recorrer el diseño desde la experiencia.
El valor diferencial de las piezas
En Vintario, cada pieza se mueve en un territorio intermedio entre funcionalidad y expresión artística. Sus objetos se conciben como arte objeto: formas escultóricas que, además de cumplir un uso específico, invitan a la contemplación.
“Diseñamos objetos que se puedan usar, pero que también generen una pausa. Para nosotros es muy importante que inviten a contemplar”, señala Celemín.

Esta visión se articula con el movimiento slow living, uno de los pilares conceptuales del estudio. La tranquilidad, el bienestar y la conexión con la naturaleza atraviesan transversalmente todo su portafolio. Se manifiestan en el uso de maderas con poro abierto, texturas sensoriales, formas orgánicas y una iluminación pensada para acompañar los ritmos del cuerpo.
“Promovemos un estilo de vida más consciente, menos acelerado. Queremos que nuestros objetos conecten con la naturaleza, con las cosas simples y con el bienestar”.
Materiales empleados y características de las piezas
El trabajo material es central en el proceso creativo de Vintario. La madera maciza —gran protagonista en las piezas— se abre y se esculpe para exaltar su textura natural; el metal se combina con textiles para suavizar la luz, por otro lado el vidrio aparece como contrapunto de ligereza y el aluminio se integra en las materas por su durabilidad y bajo peso.
“Somos muy cuidadosos con los materiales. No hacemos muebles con cualquier madera ni usamos cualquier metal. Curamos cada detalle para que las personas realmente puedan apreciar y sentir los objetos”, afirma.

A esto se suma un interés constante por la versatilidad. Muchas piezas están diseñadas para adaptarse a distintos usos y configuraciones, como mesas que se traslapan o se separan según el espacio. “Nos interesa que los objetos no sean estáticos, sino que el usuario pueda acomodarlos según su necesidad”.
Diseñar salvaguardando los oficios ancestrales
El proceso creativo de Vintario es profundamente colaborativo. Cada pieza nace del diálogo entre el diseño contemporáneo y el conocimiento de los artesanos locales, integrando múltiples oficios en un mismo objeto.
“Escuchamos mucho la experiencia del artesano y eso termina complementando la idea del diseñador”, explica Celemín. En muchos productos confluyen hasta cuatro oficios, expertas en carpintería y el trabajo en metal, este es un ejercicio que busca preservar técnicas tradicionales.
Además de su línea para cliente final, el estudio trabaja estrechamente con arquitectos y diseñadores de interiores en proyectos residenciales y comerciales en todo el país. Allí, Vintario acompaña desde el desarrollo técnico hasta la ejecución de piezas a medida.
Las colecciones del estudio
Su más reciente colección de luminarias —Aura, Boreal y Lumbre— sintetiza la filosofía del estudio. Son lámparas escultóricas concebidas para crear atmósferas a partir de luz indirecta.
“Queríamos que dibujaran los espacios con luz, sin proyectarla directamente a los ojos, sino generando un efecto lumínico más suave y envolvente”, explica Celemín.
Las piezas funcionan como esculturas incluso apagadas. “Son objetos que no necesitan estar encendidos para generar interés”.

En la familia Boreal, por ejemplo, Vintario integró acero inoxidable y un sistema táctil de regulación lumínica desarrollado localmente, que permite ajustar la intensidad de la luz con un gesto de la mano. Una apuesta tecnológica al servicio del bienestar.
Curiosidad, calma y bienestar son sensaciones que el estudio busca provocar en cada pieza. “Queremos que la gente se acerque, observe cómo están unidos los materiales, cómo está construido el objeto, pero que al mismo tiempo sienta bienestar al usarlo”.
De cara a 2026, el estudio prepara nuevas colecciones de mobiliario con combinaciones de materiales inesperadas y un lenguaje cada vez más escultórico. La marca es experta en construir atmósferas que despierten los sentidos bajo el concepto de tener una vida más consciente.
