Una antigua vivienda de patio, en Sevilla (España), pasó por un complejo proceso de remodelación a cargo de la firma española Cateto Cateto, para transformarse en Casa Capirote, proyecto que contiene tres apartamentos donde el color, inspirado en la esencia de la cerámica de Triana —forma tradicional de alfarería andaluza—, es el centro de todo.

“El concepto de interiorismo de estos apartamentos (…) está profundamente inspirado en la esencia de Sevilla, particularmente en la cerámica de Triana, que se encuentra referenciada en numerosos detalles de la plaza de España».

«Esta cerámica, reconocida por sus vibrantes colores y detalles artísticos, se refleja en el diseño a través de elementos decorativos y patrones geométricos presentes en el cabecero de la cama, las vigas y el lavamanos, aportando un toque artesanal y auténtico al espacio”, afirman desde Cateto Cateto.

El interiorismo plantea un lugar abierto, único, diáfano y polivalente, que se adapta a diversos requerimientos mediante el uso estratégico de cortinas. Estas últimas se mueven por medio de rieles en tono verde y de forma curva, que se suspenden del cielo, donde patrones geométricos en azul y blanco —característicos de la cerámica de Triana y de los barandales en plaza de España— recubren las vigas.

Además, “estas cortinas permiten dividir y reorganizar el espacio según sea necesario, ofreciendo una flexibilidad que varía entre un ambiente más social y un área más íntima o privada”.
Detalles del diseño de los apartamentos
El hecho de usar cortinas para separar los ambientes aporta flexibilidad y versatilidad, pero también ayuda a potenciar la entrada de luz natural a los apartamentos, proponiendo áreas cálidas y luminosas que resaltan los tonos tierra y verdes de la paleta, tan característicos de Sevilla; además, compone zonas más acogedoras y en armonía con su contexto.

Todo esto “refuerza la idea de un espacio fluido y dinámico que puede transformarse fácilmente según las necesidades del momento. Este enfoque no solo ofrece funcionalidad, sino que también mantiene una estética limpia y minimalista, en consonancia con los acabados en mortero de cal —una mezcla entre cal, arena y agua— y la presencia de elementos cerámicos inspirados en la tradición trianera”.

Ese mortero de cal, típico de la arquitectura andaluza, evoca las antiguas técnicas constructivas de la región. “El diseño también incorpora detalles en cerámica que refuerzan la conexión con la tradición local, mientras que los muebles y accesorios contemporáneos, de formas orgánicas y líneas limpias, logran un equilibrio perfecto entre lo moderno y lo tradicional”.

Por su parte, para todo el piso del apartamento emplearon una baldosa que hace juego con las formas geométricas, en tonos blanco y terracota. Su continuidad se rompe en el baño, donde el enchape del piso sube por una de las paredes.

En este espacio el mayor protagonista es el lavamanos doble, que continúa con el estilo de las vigas —igual que el cabecero de la cama—, para rematar con dos espejos de forma ovalada que parecen flotar en el área. La división de este ambiente es muy sutil, liviana, como en el resto de las zonas.

La cocina es un módulo verde adosado a la pared, contiguo a la puerta de acceso —también en un tono verde—. Con diseño minimalista pero funcional, este ambiente permite exhibir los elementos necesarios para su uso. El contraste de color lo dan las sillas del comedor para dos personas, con tapizado azul.

La terraza cumple un papel fundamental en este apartamento, pues permite ampliar la reducida área. Este lugar se filtra por los tonos terracota y el mobiliario metálico en blanco, con asoleadoras para disfrutar del clima de Sevilla. Sobresale el trabajo de la baranda que delimita sutilmente el espacio.

En conjunto, el interiorismo de esta vivienda no solo rinde homenaje a las tradiciones arquitectónicas y artísticas de Sevilla, sino que reinterpreta dichos elementos de manera contemporánea, ofreciendo un espacio que es tanto un reflejo de la historia local como una expresión de modernidad y sofisticación.
Cinco puntos para destacar de esta obra
1. La cerámica de Triana, forma tradicional de alfarería andaluza, está presente en varias zonas del apartamento.
2. Distintos elementos recuerdan la plaza de España, en Sevilla.
3. Las cortinas se utilizan para separar, sutilmente, los ambientes.
4. La terraza sirve para ampliar el área del inmueble, pero en especial para llevar la luz natural al interior.
5. Azul, verde y terracota son mezclados, en su justa medida, en la paleta de color.
