Revista Axxis
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A través de su portafolio, la empresa comercializa en Colombia marcas icónicas como Artek, Iittala, Marimekko y Secto Design, acercando a arquitectos, interioristas y amantes del diseño piezas que llevan casi un siglo definiendo lo que significa habitar con sencillez, calidez y propósito. Pero para entender el valor de estas piezas, hay que empezar por un nombre: Alvar Aalto.
Alvar Aalto: el arquitecto que humanizó el Movimiento Moderno
Hugo Alvar Henrik Aalto nació en 1898 en Kuortane, Finlandia, y se convirtió en una de las figuras centrales de la arquitectura moderna, junto a nombres como Le Corbusier, Mies van der Rohe y Walter Gropius. Sin embargo, Aalto trazó un camino propio: mientras buena parte del Movimiento Moderno abrazaba el acero, el vidrio y la geometría fría, él insistió en que la arquitectura debía sentirse cálida, orgánica y profundamente humana.

Su gran material fue la madera —en particular el abedul finlandés— que exploró hasta dominar técnicas de curvado y laminado que parecían imposibles para la época. Obras como el Sanatorio de Paimio (1933), la Villa Mairea (1939) o la Biblioteca de Viipuri marcaron un antes y un después: no solo se diseñaba el edificio, sino cada detalle de su interior, desde las manijas de las puertas hasta las lámparas y las sillas. Para Aalto, la arquitectura y el diseño de objetos eran una sola disciplina.
Esa filosofía integral —diseñar el edificio y todo lo que hay dentro de él— es exactamente lo que dio origen a Artek.
Artek: la empresa que Aalto fundó para llevar el diseño a la vida cotidiana
En 1935, Alvar Aalto fundó Artek en Helsinki junto a su esposa y colaboradora Aino Aalto, la mecenas e industrial Maire Gullichsen y el crítico de arte Nils-Gustav Hahl. El nombre mismo —una fusión de “arte” y “tecnología” (art + teknologia)— resume su misión: producir objetos donde la artesanía, la industria y el arte convergieran sin contradicción.

Noventa años después, Artek sigue fabricando muchas de las piezas originales de Aalto casi sin cambios, porque su diseño simplemente no ha envejecido. El Taburete 60 —el que abre este editorial, apilado en tres patas de abedul curvado mediante la técnica que Aalto patentó— es quizás el ícono más reconocible del diseño escandinavo: ligero, apilable y prácticamente indestructible desde 1933.

Otra pieza fundamental es la Silla y Chaise Paimio, diseñada originalmente para los pacientes del sanatorio del mismo nombre: su estructura de madera contrachapada curvada busca facilitar la respiración de quien la usa. Hoy es una pieza de museo y, al mismo tiempo, un objeto de uso diario en espacios residenciales y comerciales.

El Carrito de té 900, con sus ruedas de madera torneada y bandejas apilables, es otro ejemplo de cómo Aalto diseñaba pensando en la vida real: objetos móviles, versátiles, que se adaptan al ritmo de una casa.
Cada objeto Artek conserva algo de la visión original de Aalto: que el buen diseño no debería ser un lujo inaccesible, sino parte de la vida cotidiana de las personas.
El Jarrón Savoy: cuando un florero se convirtió en símbolo nacional
Ningún recorrido por la obra de Aalto estaría completo sin detenerse en una de las piezas de diseño industrial más célebres del siglo XX: el Jarrón Savoy, de la marca Iittala.
Su historia comienza en 1936, cuando Aalto y Aino participaron en el concurso de diseño de vidrio organizado por la fábrica Karhula-Iittala, cuyo propósito era seleccionar piezas para el pabellón de Finlandia en la Exposición Universal de París de 1937.
Aalto presentó su propuesta bajo el enigmático seudónimo “Eskimoerindens Skinnbuxa” (“Los pantalones de cuero de la mujer esquimal”), una serie de formas onduladas y asimétricas inspiradas —según él mismo sugirió— en el paisaje finlandés: sus lagos, costas y formaciones de hielo.

La propuesta ganó el concurso y, ese mismo año, algunas de esas piezas fueron elegidas para amueblar el nuevo y lujoso Restaurante Savoy en Helsinki, diseñado también por los Aalto. De ahí su nombre. Presentado internacionalmente en la Feria Mundial de París de 1937, el jarrón causó sensación por romper con la simetría y el formalismo que dominaban el diseño de vidrio europeo hasta entonces.
Es, junto al Taburete 60, el objeto que mejor resume el espíritu del diseño finlandés: forma orgánica, función honesta y una conexión visible con la naturaleza.
Un mismo lenguaje de diseño: Iittala, Marimekko y Secto Design
Junto a Artek e Iittala, Nordika trae a Colombia otras dos marcas que comparten esa misma sensibilidad nórdica: Marimekko, fundada en 1951, conocida mundialmente por sus textiles y estampados audaces —el icónico patrón Unikko (amapola) es quizás el más reconocido— que llevan color y carácter gráfico a los espacios.

Secto Design, una firma finlandesa contemporánea especializada en lámparas de madera de abedul laminado, herederas directas de la tradición de curvado que Aalto perfeccionó décadas atrás, y hoy referentes en iluminación de diseño a nivel mundial.
Juntas, estas cuatro marcas —Artek, Iittala, Marimekko y Secto Design— permiten a arquitectos e interioristas colombianos incorporar piezas auténticas de la tradición finlandesa a proyectos residenciales, hoteleros y comerciales en el país.
Mas allá del mobiliario: Nordika y la arquitectura finlandesa en Colombia
La curaduría de diseño finlandés es solo una parte de lo que hace Nordika en Medellín. La misma empresa acompaña a arquitectos colombianos que buscan incorporar la tradición constructiva nórdica en sus proyectos, ofreciendo:
Madera termotratada importada de Finlandia, un proceso que mejora la durabilidad, estabilidad dimensional y resistencia a la humedad de la madera sin químicos, ideal para fachadas, terrazas y exteriores en el clima colombiano.

Pisos de madera finlandeses marca Timberwise, con la calidad y el acabado característicos de la industria maderera nórdica. Auténticos saunas finlandeses, construidos siguiendo la tradición original del país donde nació esta práctica de bienestar, y no las versiones genéricas que suelen encontrarse en el mercado.
Esta combinación —diseño de interiores de las grandes firmas finlandesas junto con soluciones constructivas y de bienestar igualmente originarias de Finlandia— convierte a Nordika en un aliado integral para quienes quieren llevar a sus proyectos en Medellín y el resto de Colombia algo más que objetos bonitos: una forma de habitar y de vivir el bienestar que Finlandia ha perfeccionado durante casi un siglo, desde Alvar Aalto hasta hoy.
