Revista Axxis
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En el 2021, el Museo Boijmans Van Beuningen, uno de los más importantes de Rotterdam, Países Bajos, cerró sus puertas. Tras más de 170 años de historia, la institución decidió emprender una ardua labor de renovación y recuperación del edificio que tardaría alrededor de diez años. La pregunta era obvia: ¿qué pasaría con todas las obras? La respuesta fue Het Depot.

Antes de la renovación, el arte que se encontraba en el Museo Boijmans Van Beuningen fue trasladado a un edificio adjunto que haría las veces de depósito. Sin embargo, estamos hablando de piezas invaluables que requieren condiciones específicas para evitar su deterioro, por lo que se trata de un espacio completamente adaptado a las distintas necesidades de las obras, sean pinturas, dibujos, grabados, esculturas o instalaciones.

Pero, además de cumplir la función para la cual se construyó, los arquitectos de MVDRV, la firma encargada del diseño de este edificio, quisieron que también fuese un espacio para exhibir las obras, aunque de una manera muy distinta.

Entrar en Het Depot no se siente como llegar a un museo convencional. Solo un pequeño porcentaje de las más de 155.000 obras de arte que guarda tienen un espacio de exhibición. Las demás se encuentran almacenadas, al menos hasta que sea su turno de pasar a alguna de las vitrinas. Esto podría entenderse como una desventaja debido a que no se puede disfrutar del catálogo completo en una visita, pero también podría verse como una nueva forma de acercarse al mundo del arte y entender lo que implica mantener un museo.

Por esta misma razón, quienes visiten Het Depot se encontrarán con restauradores y curadores que constantemente se pasean por los corredores llenos de obras de arte para asegurarse de mantenerlas en el mejor estado posible. Incluso es posible ver, en algunas ocasiones, cómo algunos de ellos trabajan directamente sobre las piezas.

Sobre el diseño de Het Depot
Tras haber sido elegido por la municipalidad de Rotterdam para construir el depósito donde llegarían las obras del Museo Boijmans Van Beuningen, el arquitecto Winy Maas, cofundador de MVRDV, diseñó un edificio de geometría curvilínea recubierto por 6.609 metros cuadrados de vidrio dividido en 1.664 paneles reflectantes. Esto hace que la naturaleza que lo rodea se refleje en la fachada, casi camuflándolo con el ambiente.

Además, en la terraza, en donde se encuentra un café y restaurante, también se construyó un jardín que acompaña la vista panorámica de la ciudad.

Adentro, el recorrido fue diseñado alrededor de unas escaleras en zigzag que encaminan a los visitantes a los diferentes puntos de exhibición del museo. No solo en las paredes, sino también en el suelo se encuentran exhibidas obras de arte de todo tipo: pinturas, esculturas, instalaciones e incluso obras interactivas que se adueñan de cada uno de los corredores de este lugar.

Sin embargo, los amplios ventanales que dejan ver las bodegas donde se encuentra la gran mayoría de obras que componen la colección de este museo les recuerdan constantemente a los visitantes que el principal propósito de este edificio no es exhibir, sino conservar.

En los siete pisos que componen Het Depot se pueden visitar obras de artistas como Salvador Dalí, Claude Monet, Vincent Van Gogh, Peter Paul Rubens y tantos otros nombres que marcaron la historia, por lo que mantenerlos en buenas condiciones se vuelve una tarea crucial. Para quienes no solo estén interesados en las obras de arte, sino en el trabajo de las personas que las mantienen con vida, este es el lugar.
