Revista Axxis
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Como una nave de forma sinuosa extraída del imaginario de la saga de películas de Star Wars —para ser más específicos, de las facciones de la República—, el nuevo Lucas Museum of Narrative Art se implanta en un complejo de 4,5 hectáreas compuesto por árboles, jardines, senderos y elementos arquitectónicos que rodean este edificio de aproximadamente 28.000 metros cuadrados.

El edificio del museo, ubicado en Los Ángeles (Estados Unidos), consta de cinco plantas, y cuenta con aproximadamente 10.000 metros cuadrados dedicados a galerías, dos salas de cine de última generación, numerosos espacios educativos, una cafetería y un restaurante, así como zonas comerciales y áreas para eventos especiales.

El paisaje ondulante del nuevo parque plantea un espacio verde necesario para el sur de Los Ángeles, al tiempo que ofrece al Lucas Museum diversas zonas al aire libre para programación cultural e incorpora elementos arquitectónicos que llaman la atención, como un jardín colgante, un anfiteatro, un puente peatonal y una fuente que emula una cascada.

La arquitectura de Ma Yansong —arquitecto chino fundador de la firma MAD— para este centro cultural sirve como metáfora de la narración y la imaginación, al ofrecer un lugar para explorar nuevas posibilidades. El diseño del complejo invita al visitante a emprender un viaje mucho antes de adentrarse en las galerías del museo.

El amplio y cambiante espacio verde —que incluye el parque, al igual que los árboles y la vegetación de la cubierta del edificio— seguirá evolucionando junto a su entorno, simbolizando nuevos capítulos y una perspectiva de futuro en la narrativa de la ciudad.

El diseño del museo
El enfoque reflexivo de esta institución museal fomenta una transición fluida entre los espacios interiores y exteriores, lo que refleja la tendencia innata del ser humano a buscar conexiones con la naturaleza. Además, su estructura se eleva sobre el suelo para crear una escala humana a nivel de calle, promoviendo la interacción del ser humano con el sistema social y natural, preservando las vistas y enriqueciendo la experiencia general del sitio.

Unas vigas centrales de acero en arco, con una luz de unos 56 metros, conforman una plaza pública elevada, una especie de dosel que flota sobre las personas y brinda sombra y protección frente a los elementos, al igual que un espacio de reunión.

Al elevar el edificio, su primer piso se integra con el paisaje y el entorno urbano circundante; esto permite que funcione como parte del medio ambiente y deje más espacio abierto a nivel del suelo para los visitantes. La plaza actúa como puerta de entrada desde el occidente y da acceso a los vestíbulos norte y sur del museo; sus techos altos y su abundante luz natural crean zonas espaciosas y acogedoras. Así mismo, un óculo elíptico central se alza cuatro plantas por encima de la plaza, generando una conexión visual directa entre el suelo y el cielo.

Aparte de los vestíbulos, las principales zonas públicas de las plantas inferiores incluyen dos salas de proyección de última generación, con capacidad para 299 personas cada una; una biblioteca y un área de aprendizaje en forma de herradura, con ventanales de piso a techo que ofrecen vistas al parque circundante; diez espacios para talleres y aulas; una tienda; una cafetería, y una galería de 930 metros cuadrados, aproximadamente.

De los cinco ascensores públicos situados en la cara norte del edificio, tres son cilindros de cristal —localizados en vacíos también acristalados— que aportan transparencia y visibilidad mientras transportan a los visitantes desde el vestíbulo norte hasta las amplias galerías de la cuarta planta. Este recorrido les permite a las personas visualizar y comprender su trayecto a medida que se adentran en el mundo del arte narrativo.
El desplazamiento de los visitantes por las galerías de la cuarta planta, que abarcan unos 7.600 metros cuadrados, sigue un recorrido cuidadosamente diseñado, que serpentea con fluidez a través de los espacios de exposición.

La quinta planta ofrece un ambiente expositivo adicional, con un techo de formas escultóricas, una amplia zona para eventos y un restaurante que cuenta tanto con mesas en el interior como con una terraza al aire libre desde la que se aprecian vistas panorámicas de Los Ángeles.
