Revista Axxis
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Una fachada blanca de imponente arquitectura republicana contiene la nueva sede en Quinta Camacho, en el norte de Bogotá, de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo, obra que contó con el apoyo del arquitecto Luis Restrepo para su adecuación. Los talleres y áreas de exposición se distribuyen a lo largo y ancho de sus tres niveles y mil metros cuadrados.

“En el mes de junio vamos a comenzar con diplomados en bordado, cuero, madera, tejido con agujas y tejeduría en telar, con el fin de ampliar la oferta que tenemos en nuestra sede principal, en el centro, para llegar así a más personas y continuar con nuestra labor de preservar los saberes artesanales”, explica Martha Lucía Bueno, directora de Mercadeo de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo.

Un gran portón, ubicado en el que desde la calle se percibe como el segundo nivel y protegido por un arco de piedra que sobresale en la blanca fachada, se encarga de recibir al visitante. Tras la recepción, la persona llega a una generosa sala con una imponente chimenea —también de piedra— y unas escultóricas escaleras que conducen al último piso.

Este es el escenario elegido por la Escuela para tener su exposición principal, donde los objetos hechos por maestros artesanos generan un diálogo con la arquitectura. Todas las piezas presentes en esta zona son un recordatorio físico del valor de los oficios artesanales.

Al continuar el camino, el visitante descubre la segunda área de exposición de los objetos que están en venta. En esta zona, los ventanales, protegidos por rejas de intrincadas formas geométricas, que recuerdan las cualidades artísticas de los maestros herreros, conectan con una terraza que dirige la vista al jardín posterior de la vivienda, localizado a nivel del sótano.
Detalles de la distribución de la casa
Los talleres para los diplomados están distribuidos en los tres niveles. No obstante, la planta de la casa permite que estos pasen inadvertidos para el espectador, dando mayor relevancia a la exposición principal. “Los diplomados que vamos a dar en esta sede son de 96 horas: 72 prácticas y 24 horas de trabajo autónomo. Son, en total, dos meses. Unas clases se dictan los martes y jueves, y otras los miércoles y viernes, de nueve de la mañana a una de la tarde”, manifiesta la directora de Mercadeo.

Este 2026, la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo cumple 30 años de funcionamiento. “Precisamente por esto queremos seguir creciendo. Por ejemplo, los objetos que tenemos acá son elaborados a mano en un 80 %. Buscamos que las personas vean y sientan la diferencia de una pieza hecha a mano, su delicadeza, de una industrial”, asegura.

Para inscribirse en los diplomados, dirigidos a grupos de máximo doce personas, no se requiere ningún conocimiento previo. “No hay satisfacción más grande que ver un objeto y decir: ‘Wow, eso lo hice yo, fui capaz’. Y, por qué no, su pieza quizá termine en nuestra área de exposición”.
