En el East End de Toronto (Canadá), Solis Movement ha inaugurado un nuevo estudio que ofrece un entorno sofisticado para clases de yoga caliente de alta intensidad y pilates con reformer.

Diseñado por la firma boutique Simone Ferkul Projects, el espacio explora una sutil tensión entre suavidad y fuerza, utilizando materiales, luz y formas para guiar el cuerpo a través de la experiencia del movimiento. El diseño equilibra la intensidad con la calma, creando un lugar donde la disciplina y la recuperación coexisten.
El diseño de los espacios del estudio
Desde el momento en que uno entra, la recepción y el salón común crean un suave contraste con la ciudad exterior. Una claraboya tallada en el techo lleva la luz natural al interior, estableciendo una inmediata sensación de quietud.

Las formas suavemente curvas del techo y la iluminación difusa flotan en el aire, dando forma a una atmósfera tranquila, acogedora y enérgica.
Además, una paleta sobria de neutros cálidos y bañados por el sol se extiende por toda la obra, otorgando a los interiores una sensación de continuidad y comodidad.

El mostrador monolítico de recepción es el punto de referencia del vestíbulo abierto, mientras que los nichos suavemente iluminados integrados en la carpintería a medida difuminan los límites entre almacenamiento, venta y circulación.

Cerca, una estación de recarga de agua de cuarzo impreso marca el sencillo y esencial ritual de la hidratación, enfatizando la renovación del cuerpo.
Por otro lado, el estudio de Pilates Reformer se abre como un volumen lleno de luz, enmarcado por amplios ventanales perimetrales que llevan la luz natural al interior del espacio.

Los detalles esculpidos del techo y los cálidos acabados bañados por el sol reflejan la paleta de materiales del resto del estudio, favoreciendo la concentración, la precisión y la fluidez del movimiento. Cada elemento está diseñado para mejorar la concentración, manteniendo al mismo tiempo una sensación de apertura y calma.
Sala del Sol: intensidad e inmersión
Diseñada para la práctica de alta intensidad, la sala de yoga caliente, conocida como la Sala del Sol, integra paneles de calefacción infrarroja en un techo diseñado.

La iluminación por capas realza la experiencia sensorial, envolviendo el espacio en calidez, a la vez que mantiene un ambiente controlado e inmersivo.

El diseño favorece tanto el rendimiento como la recuperación, permitiendo a los practicantes moverse a través de la intensidad con concentración y facilidad.
Los vestuarios continúan con el enfoque reflexivo del estudio hacia el bienestar. La iluminación suave, los materiales cálidos y la carpintería integrada crean una atmósfera de spa que invita a la transición y la pausa.

Asimismo, los tocadores, el almacenamiento y los acabados detallados refuerzan la privacidad y la comodidad, permitiendo que los momentos de preparación o recuperación se sientan reparadores y reconfortantes.
En Solis East Toronto, Simone Ferkul Projects concibe el material, la luz y la forma como un continuo, moldeando la manera en que el cuerpo se mueve y experimenta el espacio.

El resultado es un estudio que transmite una sensación de solidez y elevación a la vez: un lugar donde la calma y la disciplina coexisten, fomentando el bienestar en cada detalle.
