
Si usted fue en un mismo día al centro comercial, al restaurante y al banco, todo el tiempo estuvo viendo —sin saberlo— el resultado del trabajo de Sigraf, empresa colombiana con 46 años de historia en señalización arquitectónica.

Su labor es casi omnipresente. Durante su larga trayectoria, esta compañía ha desarrollado la técnica y la calidad para lograr soluciones de señalización interior y exterior en las que se combinan diseño, funcionalidad e innovación para potenciar la identidad de cada espacio.

“No importa si se trata de un punto de venta de un cliente corporativo o un aeropuerto, ni tampoco en qué parte del país está el proyecto, Sigraf puede ejecutarlo y cuidar cada marca, reforzándola con materiales de calidad y un poderoso impacto estético. Nuestra empresa acompaña al cliente en todo el proceso de una manera integral, que empieza en el diseño, pasa por la fabricación y termina en la instalación del producto”, explica Juliana Murcia, gerente administrativa y de Diseño de Sigraf.

Murcia insiste en la capacidad logística que se requiere para prestar este servicio. Se trata de un modelo de atención respaldado por una estructura compuesta por una fábrica propia y un equipo interdisciplinario de arquitectos, diseñadores y especialistas en materiales y sistemas de montaje.

Esto les permite asumir proyectos de gran escala y responder con precisión técnica en cualquier región del país o incluso fuera de él, pues ya han exportado su operación y su experiencia a Argentina, Brasil, México, Costa Rica, Panamá, Guatemala, Perú y Estados Unidos.
La propuesta de Sigraf
Su relación con los clientes suele ser duradera. Esto ha significado que su trabajo contribuya a la consolidación de marcas y de lugares que ya son icónicos en la cultura popular del país y de sus ciudades, como el Centro Andino, la Fundación Santa Fe y la Torre Atrio, en Bogotá.

Así mismo, empresas como OXXO han acudido a los productos y servicios de Sigraf en sus sucursales, al igual que cadenas de restaurantes como Crepes & Waffles o Frisby; esta última, por ejemplo, lleva más de 30 años confiando en ellos para el desarrollo de sus puntos, desde la fachada hasta la experiencia interior.

Este ejemplo demuestra cómo la señalización arquitectónica puede aportar a la identidad de un sitio y cambiar radicalmente la experiencia de quien lo habita, con recursos como los colores y los materiales.

Colsubsidio, otro de sus clientes históricos, suma alrededor de 45 años de trabajo conjunto en proyectos de recreación, salud e institucionales, incluyendo intervenciones recientes como la señalización exterior en Fontanar, obra que destacamos en esta edición de la revista.

“El éxito de una correcta señalización es silencioso. Cuando un trabajo de este tipo hace ruido es porque tiene algún defecto. Nuestro objetivo es orientar, conducir, facilitar el tránsito en espacios arquitectónicos de un punto A a un punto B y reforzar la identidad, sin invadirla. Transformar el espacio a través de la claridad”, concluye Murcia.

Para más información: www.sigraf.co.
