La nueva Mazda CX-60 Híbrida Enchufable (PHEV) es una pieza única de diseño. Un carro concebido desde la tradición japonesa —minuciosa y precisa— que ahora evoluciona para integrar tecnologías que responden a un presente donde la movilidad se piensa desde la eficiencia, el confort y la consciencia ambiental. Elaborada por los maestros Takumi, esta SUV inaugura un lenguaje que combina arquitectura automotriz, sensibilidad y una ingeniería que honra más de un siglo de historia Mazda.
Su estructura se basa en la plataforma escalable Multi-Solución Skyactiv, un desarrollo que permite alojar motores longitudinales de cuatro y seis cilindros, además de múltiples configuraciones de electrificación. Esta versatilidad no solo anticipa el futuro de la marca, también aporta rigidez, equilibrio y una conducción más precisa.
La filosofía Jinba-Ittai —esa conexión intuitiva entre vehículo y conductor— se siente en cada detalle: desde la suspensión que estabiliza la postura en movimiento hasta la ergonomía de los asientos, diseñados para que todos a bordo mantengan el equilibrio natural del cuerpo.
Características del diseño Mazda CX-60 PHEV
En su versión híbrida enchufable, la Mazda CX-60 combina un motor eSkyactiv-G de 2.5 litros con un motor eléctrico capaz de impulsar la SUV en modo 100% eléctrico tanto en ciudad como en carretera. Se convierte en un aliado silencioso y eficiente para los desplazamientos cotidianos. El sistema de frenado regenerativo, que recupera energía durante la desaceleración, optimiza aún más el rendimiento y sostiene una potencia combinada que alcanza los 323 caballos a 6.000 r.p.m. con la carga completa.

Pero es en su interior donde la estética japonesa manifiesta su carácter más profundo. Inspirado en métodos tradicionales, el habitáculo se construye como un refugio: costuras visibles, cuero Nappa negro, formas puras, transiciones suaves y un techo panorámico que baña el espacio con luz natural. Cada material fue elegido para completar un ambiente que es simultáneamente deportivo, sofisticado y contemplativo.
La experiencia sonora —otro componente esencial de la conducción— se eleva con el sistema Mazda Harmonic Acoustics, desarrollado para lograr una percepción tridimensional a través de 12 parlantes BOSE® distribuidos estratégicamente. El aislamiento acústico, reforzado mediante tecnologías de absorción, suprime interferencias externas sin eliminar la presencia nítida del motor. El resultado: una cabina que respira calma, textura y detalle.

En materia de seguridad, la CX-60 PHEV integra los más altos estándares. Cuenta con alrededor de 18 sistemas de seguridad proactiva i-Activsense que a través de radares y sensores ultrasónicos, componen un conjunto de asistencias que privilegia la protección y aumenta la confianza al volante. Todo está pensado para que el conductor mantenga una relación clara con su entorno, con controles intuitivos y una visibilidad optimizada que reduce la fatiga.
Adicionalmente el reconocimiento facial del sistema de personalización del conductor, utiliza una cámara integrada que reconoce el rostro del usuario y es capaz de ajustar automáticamente mas de 250 configuraciones según su fisionomía y preferencias: desde la posición del asiento y el volante, hasta los espejos, ofreciendo una experiencia personalizada, ergonómica y segura, con funciones de asistencia de entrada/salida y alerta de atención,
