Hablar de la identidad y el origen del diseño en Colombia es asomarse a un crisol de culturas, comportamientos y raíces que se han entrelazado durante siglos. Es reconocer la fusión entre lo creado por los pueblos originarios para resolver su cotidianidad —desde los bancos pensadores hasta las hamacas— y aquello que llegó en la época de la Colonia, cargado de influencias europeas y nuevas formas de habitar.
De ese encuentro nació una estética híbrida que, con el tiempo, derivó en lo que hoy podríamos llamar un lenguaje vernacular-industrial: una síntesis entre lo ancestral y lo contemporáneo, entre la función y la emoción.

Seleccionar los archivos de diseño que resumen los últimos 35 años de AXXIS no es tarea fácil. La revista ha sido testigo de innumerables transformaciones, con páginas que recogen la mirada de varios editores y fotógrafos que, en su momento, apostaron por proyectos que marcaron tendencia o definieron una época. Si bien el diseño abarca muchas competencias, esta selección se enfoca especialmente en el mobiliario.

Desde sus inicios, AXXIS estableció el diseño como eje central de su línea editorial. Durante su primera década, la revista retrató cómo los diseñadores locales transitaron de la opulencia y el maximalismo del posmodernismo —y la influencia vibrante del movimiento Memphis— hacia una nueva sobriedad.
Las líneas se hicieron más delgadas y elegantes, los materiales se enfriaron con el uso del acero y el hierro, y en esa búsqueda por alcanzar una producción local de alta calidad emergieron colaboraciones con artesanos que, con el tiempo, se convirtieron en verdaderos maestros, hoy casi olvidados.

Con la llegada del nuevo milenio, el país vivió un punto de inflexión: por primera vez, el diseño europeo comenzó a estar al alcance directo del público colombiano. Este acceso abrió un diálogo estético que impulsó a los diseñadores locales a experimentar con materiales en tendencia —como el policarbonato transparente, las resinas, los poliuretanos, la fibra de carbono, el corcho o el lino—. En ese proceso de exploración surgieron piezas que evidenciaban, una vez más, la recursividad y la creatividad propias de la región.
El diseño en los 2000
En la segunda década de los dos mil, la tecnología comenzó a transformar la manera de concebir el diseño, mientras una conciencia ambiental temprana ganaba protagonismo. Arquitectos y diseñadores se involucraron más a fondo en la trazabilidad de cada pieza y empezaron a experimentar con impresión 3D, resinas ecológicas y biocompuestos.

Esta etapa estuvo marcada por la exploración material y por un cambio de sensibilidad estética: el color, que había vivido una etapa de euforia, dio paso a una paleta más contenida e influenciada por la corriente escandinava, donde la madera se consolidó como material esencial.

Desde 2020, el diseño colombiano ha estado marcado por una búsqueda colectiva: la de una identidad propia dentro de un contexto global cada vez más interconectado por la digitalización cultural. Esta exploración ha impulsado una revalorización de técnicas y materiales artesanales que siempre estuvieron presentes en el acervo local, pero que hoy son más visibles y accesibles. Fibras naturales, tejidos ancestrales y maderas locales protagonizan una nueva narrativa del diseño, una que reivindica lo hecho a mano y lo conecta con la sensibilidad contemporánea.

Más que un inventario del diseño nacional, esta revisión es una lectura crítica y afectuosa de la memoria editorial de AXXIS: una forma de reconocer el trabajo de quienes, desde la curaduría y la imagen, han ayudado a construir una narrativa sobre cómo el país ha entendido el diseño a lo largo del tiempo.

Claro, mucho queda por fuera. Pero lo que está, alcanza para trazar un mapa breve —y revelador— de la historia reciente del diseño en Colombia.
