Arquitecturas utópicas

Jaime Franco se enamoró del arte cuando descubrió el arte egipcio y las expresivas pinceladas de la Escuela de Nueva York.

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Dedicarse al arte parecía un capricho.  Después de estudiar sistemas, ingeniería industrial, matemáticas y física, entregarse a la pintura era una especie de traición a una formación científica a la que no pensaba renunciar. Sin embargo, las obras de Willem de Kooning, Franz Kline, Jackson Pollock y Robert Motherwell marcaron un momento decisivo en su vida: la convicción de dedicarse a la pintura.

Paralelamente, la pasión por la arquitectura comenzó a manifestarse. “Mi exesposa estudió arquitectura y en ese proceso de convivencia yo empecé a participar en sus entregas de taller, la ayudaba a hacer las maquetas, los planos y así fui aprendiendo”, dice Franco. Sus primeros trabajos, abstractos y minimalistas, le abrieron poco a poco el camino a trazos y estructuras geométricas que serían la base de su posterior exploración con estructuras arquitectónicas jamás realizadas.

La torre de Babel es un mito con el que ha trabajado en algunas obras; las cárceles de Piranesi lo han inspirado por esa libertad para soñar con espacios que pueden causar pesadillas; Los desposorios de la virgen, de Rafael, lo cautivó por la perfección de la estructura donde se ubican sus personajes; la torre de la película Metrópolis, de Fritz Lang, la ha trabajado como el emblema de la Babel contemporánea, y el proyecto de la torre de Tatlin, como reflejo del poder político.

El concepto de sus arquitecturas utópicas también lo ha explorado en una serie de obras efímeras que realiza para proyectos específicos que ha presentado en espacios como el Colombo Americano, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y próximamente en el Museo de Guajaca, en México. Para estos trabajos ha usado un barro sacado de las tierras de Apulo que le permiten simbolizar tanto lo efímero como lo eterno.

Esencia de arquitecto
“Yo creo que los ingenieros y los arquitectos en un principio eran los mismos. A lo largo de la historia han estado siempre ligados. Los principales momentos de la arquitectura en términos de los cambios que se han llevado a cabo, han tenido que ver con procesos de construcción”.

En la ciudad 
“Me interesa usar la arquitectura urbana más deteriorada para intervenir ciertos espacios. La idea no es pensar en monumentos o esculturas públicas, sino más bien recorrer lugares y utilizar un edificio o una pared que esté en ruinas para realizar  obras con barro”.

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