Revista Axxis
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Este proyecto se basa en un estudio del contraste entre la expresión de la materia prima y una atmósfera serena e introspectiva. La firma Boobrook, encargada de hacer el enfoque de diseño, reinterpreta los principios asociados a la arquitectura brutalista mediante un lenguaje interior refinado. En esta propuesta, ejecutada en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), priorizan el uso de materiales, proporciones y luz, en lugar de elementos decorativos.

“El proyecto se concibió como un equilibrio entre la presencia material y la claridad espacial, explican Benjamin y Natacha Bouioukliev, fundadores de Boobrook. “Cada decisión se tomó para reforzar una atmósfera coherente en todo el interior”.
El interior se define por una paleta limitada de materiales, que incluye hormigón pulido, roble ennegrecido, acero oxidado, yeso texturizado y piedra de tonos intensos, los cuales se seleccionaron por sus características naturales, sus texturas y su capacidad para interactuar con la luz.

La cocina es un claro ejemplo del concepto ejecutado en todo el proyecto. Con su distribución se busca mantener transiciones fluidas entre las diversas áreas, al mismo tiempo que se mantiene su jerarquía. Como ocurre en otros espacios, en este ambiente los arquitectos evitan la ornamentación para hacer hincapié en los detalles constructivos y la relación entre lo sólido y lo vacío.

En cuanto a la luz artificial, esta se emplea de manera detallada para crear ambientes de penumbra y resaltar áreas de trabajo como la isla —con barra para cuatro personas— o el mesón. Un comedor para doce comensales acentúa las dimensiones del espacio, que aunque generoso, espacialmente se siente controlado.
Nos encanta de esta cocina
1. La atmósfera serena e introspectiva propuesta en este espacio.
2. La iluminación artificial se utiliza para resaltar áreas específicas.
3. Su paleta de materiales es limitada, muy controlada.
