Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas

Las crisis de diferentes tipos se piensan como escenarios negativos para la creatividad, pero pueden ser oportunidades en las que el diseño es clave para salir adelante.
interiority

Artículos destacados

Un café inolvidable en Chapinero Alto, uno de los barrios más ‘cool’ del mundo

Muchos estamos acostumbrados a asociar el diseño, el cambio o la intervención de espacios, con hitos representativos o con afluencia. Por ejemplo, cuando nos casamos buscamos con gran emoción y alegría un hogar donde vivir, y la manera de hacerlo propio. 

Es una etapa en la que, en pareja, llenos de ilusión y sueños, buscamos construir. Lo mismo ocurre en momentos de éxito económico, tenemos de repente mayores ingresos que nos permiten transformar sueños en realidad. 

Pero ¿qué sucede cuando las cosas no marchan tan bien? ¿Cuándo hay incertidumbre económica, de pareja, de familia? ¿Queda relegado el diseño y la decoración a ser un lujo o un síntoma de felicidad?

Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas
Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas

La respuesta a estas preguntas es sencilla: no. El diseño, la creatividad, la creación de espacios son una necesidad. Debemos ver el diseño como un requerimiento, porque la estética, lo inspirador, nos conduce a lograr espacios y ambientes que evocan bienestar, productividad, descanso e interacción. 

En tiempos de crisis, el miedo nos espanta la creatividad y la actitud positiva. Es precisamente por eso que debemos ver el diseño como la herramienta para contrarrestar todas esas emociones. 

Diseñar, decorar, remodelar no necesariamente son actividades que requieran de una gran inversión. Es posible transformar espacios con presupuestos muy ajustados. 

Proteger lo sagrado con Interiority

Nuestros hogares y oficinas son nuestros santuarios, deben ser ese lugar sagrado en el que podemos desconectarnos o conectarnos. Debemos sentirnos en paz, debemos poder despertar emociones positivas y sentirnos presentes. 

El simple hecho de tomar la decisión consciente de transformar o cambiar un espacio, nos permite dar arranque a procesos creativos que nos catalizan conexiones neurales y emocionales. 

Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas
Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas

Diseñar es una “terapia” para el cuerpo y el alma. La sensación de estrenar o de cambiar algo que nos gusta o que afecte positivamente nuestro bienestar, es esencial en momentos difíciles o de incertidumbre. 

Cosas tan sencillas como mejorar la calidad de luz que tenemos en un espacio, cambiar unos cojines decorativos, renovar el edredón de la cama, pintar una sola pared, comprar plantas, generan cambios radicales que tienen el potencial de cambiar drásticamente nuestras sensaciones y emociones en los espacios. 

Los momentos de pérdida, de separación, partida de los hijos, inestabilidad laboral, que a priori se piensan como escenarios negativos, también son oportunidades increíbles para hacer cambios, pequeños o grandes, que promuevan plenitud, calma y armonía. 

Para encontrar esas oportunidades de cambio a través de la transformación de espacios, en Bogotá, hay una empresa especializada en diseño y decoración donde se ofrecen asesorías gratuitas en sus tiendas, e incluso domiciliarias. 

Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas
Diseño: un agente de cambio en las buenas y en las malas

Se trata de Interiority. Allí, es posible darse la oportunidad de descubrir lo sencillo que es transformar o renovar espacios. Esto significa poder lograr cambios radicales con detalles simples y asequibles. Para eso, en esta firma cuentan con personal altamente profesional, asesores, diseñadores y expertos para proponer cambios, con uno de los portafolios más amplios de la ciudad. 

En sus tiendas se pueden encontrar desde muebles hasta portarretratos. También hay cortinas, telas para interior y exterior, lencería, tapetes, cojines, papeles de colgadura y, por supuesto, todos los servicios para ejecutar los proyectos. Es decir que ofrecen confección, tapizados, instalaciones y mucho más.

Interiority cuenta con tres puntos de venta en Bogotá: en Niza/Colina (carrera 58 #128B-85), en Usaquén (calle 109#17-45) y en la Cabrera (calle 81 #8-28).

Comparte este artículo

Otros artículos

Una isla de piedra en el centro de la casa: la cocina como un ritual familiar para preparar alimentos

En este proyecto, realizado en Bucaramanga (Santander), se entiende la cocina como punto de encuentro. Su ubicación potencia esta característica.

Un apartamento en España donde la cocina se articula como el centro vital

La renovación de este apartamento transforma una planta fragmentada en una secuencia fluida, donde bóvedas, luz y materialidad construyen una nueva forma de habitar basada en el encuentro.

Un hospedaje indígena en el Putumayo con una arquitectura inspirada en lo ancestral

En Puerto Asís (Putumayo), hay una reserva natural que cuenta con un hospedaje basado en la cultura indígena kofán. Además, tiene el Sello Verde de Corpoamazonia y el sello de Destinos de Paz del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Esta es su historia.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido