Esta casa en Choachí, Cundinamarca, se hizo con el tono de la montaña

Esta casa, a una hora de Bogotá, tiene un revestimiento de ladrillos de concreto en gran formato que la mimetizan con el paisaje y le dan confort térmico al interior.
casa en choachi

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Esta casa en Choachí tiene 800 metros cuadrados y cuatro niveles. Es un buen ejemplo de cómo usar el concreto para revestir fachadas y muros internos con un propósito específico. No se trata solo de una cuestión estética que le apunta al estilo industrial, sino de un uso funcional relacionado con el clima del lugar de implantación.

Casa en choachi
Esta casa en Choachí, Cundinamarca, se hizo con el tono de la montaña

Esta vivienda fue diseñada y construida por la firma Mandarina Proyectos, liderada por los arquitectos Jorge Andrés Cristancho, Felipe Andrés Riveros y Liliana Catalina Pulido, quienes buscaban atender los requerimientos del cliente –un empresario colombiano–: un espacio que se adaptara cromáticamente a la montaña, en el que pudiera pasar tiempo con familia y amigos.

Relación con el lugar en esta casa en Choachí

Para esta arquitectura, “se escogieron materiales que tuvieran una relación con los tonos pétreos del lugar y por eso llegamos a este ladrillo negro de gran formato, hecho de concreto. Fue una decisión pensada también en términos bioclimáticos, pues retiene el calor del día y mantiene esa temperatura durante la noche”, explica Pulido. 

Esta casa en choachí, cundinamarca, se hizo con el tono de la montaña
Esta casa en Choachí, Cundinamarca, se hizo con el tono de la montaña

Ese mismo proceso bioclimático funciona durante las horas de luz. El doble muro logra crear una cámara que conserva la temperatura. De esta manera, la casa puede recibir el sol de la sabana directamente sin sobrecalentarse. El piso, de concreto brillado, contribuye a lograr esa sensación de clima y también le aporta a la intención estética.

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