Esta sala es un diálogo tranquilo entre geografía y la arquitectura

Aquí, no solo los ventanales otorgan una continuidad visual entre interior y exterior. La fachada la liberan por medio de un sistema estructural que permite grandes distancias, sin apoyos.

Artículos destacados

¿Una ameba puede inspirar un edificio? La respuesta es este proyecto

El salón es el espacio más social dentro del ámbito íntimo del hogar. En él se produce la interacción familiar y se acoge a quienes nos visitan. Es un fragmento de la vida pública en el mundo doméstico. Esta sala, diseñada por la firma antioqueña Arquiara —en colaboración con Juan David Gómez, director de Taller de Diseño— como parte de una casa de montaña situada en las afueras de Medellín, entiende su condición colectiva como un pretexto para desdibujar sus límites materiales y extenderse hacia el exterior.

Esta sala es un diálogo tranquilo entre geografía y la arquitectura
Andrés Restrepo y Juan David Gómez.

“Queríamos lograr un ambiente social integrado a las actividades de la cocina y que, además, propiciara la reunión en torno a una chimenea que parece que estuviera en el bosque”, explica Andrés Restrepo, arquitecto director de la firma. 

La propuesta en el diseño de la sala

Para lograr este sentido de continuidad visual entre interior y exterior, no fue suficiente con tener ventanales; hubo que idear, además, un sistema estructural a partir de elementos esbeltos en acero que permiten grandes distancias sin apoyos, con el propósito de liberar la fachada. 

Diseño de sala en casa abierta
Esta sala es un diálogo tranquilo entre geografía y la arquitectura

Por otro lado, la implantación de esta vivienda en el lote implicó un movimiento cuidadoso de la topografía para evitar taludes fuertes y garantizar una adecuada nivelación en la montaña. El proyecto se concibió a partir de un diálogo tranquilo entre geografía y arquitectura.

Como lecciones significativas para revisar en este salón están la importancia de las dobles alturas en zonas sociales para lograr amplitud espacial, la priorización de muebles cómodos y la conciencia de diseñar estos ambientes a partir del disfrute de la vida doméstica en relación con el entorno. La transparencia cuidadosamente controlada de la arquitectura de esta sala define la forma en la que se habita e invita a entender que nuestra casa también está afuera.

Comparte este artículo

Otros artículos

Una casa en Bogotá que brota de la montaña

Esta casa en la sabana de Bogotá, incrustada en una topografía rocosa, dialoga con el paisaje a través de sus volúmenes contundentes. El enfoque bioclimático y la automatización hacen que la vivienda viva en un equilibrio entre lo moderno y lo rústico.

Una vivienda en Australia esculpida por la luz

Esta vivienda, con una escalera escultórica como eje central, articula espacios que invitan tanto al encuentro como al retiro, en un ejercicio de arquitectura que privilegia la luz, la proporción y la fluidez espacial.

El restaurante que convierte la cultura mexicana en una experiencia inmersiva

En una antigua cervecería de Praga, Mexická redefine la gastronomía como acto arquitectónico. Su estructura monumental, los relieves mayas tallados en piedra y el brillo dorado de su escalera crean una atmósfera que honra las raíces de México con una elegancia contemporánea.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido