Revista Axxis
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Hablar de Tejidos LAV es hablar también de transformación empresarial y una precisa lectura de las tendencias tanto de diseño como del mercado. Después de varias décadas dedicadas a la fabricación industrial, la compañía tomó la decisión de ajustar su modelo de negocio ante los cambios que trajo consigo la apertura económica que comenzó a principios de la década de los noventa.

La producción industrial dio paso a la importación de tapetes con marca propia y, con ella, a una nueva etapa basada en la selección de productos, la relación con los mejores proveedores internacionales y el conocimiento acumulado durante años.

El cambio no significó abandonar lo construido, sino todo lo contrario; la empresa estaba decidida a continuar ofreciendo productos respaldados por una garantía y un servicio cercano. Y esa continuidad se ve reflejada en un aspecto que dice mucho sobre cómo las personas perciben la marca: hoy en día, es muy común tener clientes cuyos padres y abuelos eran visitantes frecuentes de su tienda en Cajicá.

No obstante, para Tejidos LAV la tradición no significa permanecer inmóviles. La compañía mantiene relaciones a largo plazo —algunas de más de veinte años— con proveedores de países como Estados Unidos, India, Egipto, Bélgica, Turquía y México, lo que le permite incorporar nuevas fibras, texturas y acabados, así como ofrecer referencias que respondan a los cambios en la manera de habitar los espacios. Su selección privilegia la calidad, la innovación, el servicio y, en especial, la responsabilidad ambiental antes que la búsqueda del menor costo.
Detalles de los diseños de Tejidos LAV
Cada año, alrededor de veinticinco colecciones pasan por su catálogo. Diez de ellas corresponden a referencias atemporales, mientras las otras se renuevan de acuerdo con la oferta internacional y las tendencias, en particular las provenientes de Europa.

Esta capacidad de leer los cambios también ha modificado los materiales y los estilos que llegan a los espacios colombianos, que van desde el auge de los diseños étnicos y las fibras altas durante la pandemia hasta el actual interés por diseños orgánicos, tejidos planos y tapetes de apariencia natural y artesanal.

Y aunque los tapetes representan un alto porcentaje de sus ventas, a esta categoría se suman las alfombras —muy buscadas para proyectos corporativos y residenciales por sus beneficios acústicos y térmicos— y los pisos de vinilo y SPC, dirigidos a un mercado que desea calidad, acompañamiento en la instalación y garantía.
Si algo ha definido a Tejidos LAV durante estos setenta años es, precisamente, esa capacidad de cambiar sin perder el hilo. De la fabricación artesanal a la industria, y de allí a la selección y curaduría de productos internacionales; de las fibras locales a nuevas tecnologías y materiales reciclados; de una generación de clientes a la siguiente.

Siete décadas después, la empresa continúa entendiendo los lugares que habitamos desde aquello que los hace más humanos: la textura y la memoria.c
