Objeto de diseño

El artista franco-argentino Pablo Reinoso busca que sus esculturas hablen por sí solas, “después de haber completado su rol de mueble, las bancas pueden volver a ser ramas que crecen y escalan espacios”.

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La obra del franco-argentino Pablo Reinoso se ha caracterizado por buscar expandir los límites entre escultura, instalación y objeto. Este artista y arquitecto, que ha trabajado desde 1978 en París, Francia, goza de reconocimiento internacional por series como Thoneteando, en la que reinterpreta y modifica la clásica silla Thonet No. 14. En esa propuesta buscó “reinventar la razón de ser de ese ícono del diseño industrial, al darle usos imposibles, y por lo tanto cuestionar nuestra debilidad hacia los objetos de una manera humorística, ¡la ironía de tener una silla donde no se puede sentar!”, afirma en conversación con AXXIS.

Su inmersión en el mundo de la carpintería se dio de la mano de su abuelo francés
–cuando tenía seis años desarrolló su primera silla–. Asimismo, estudió Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires y luego comenzó una carrera en comunicaciones y diseño.

Entre sus proyectos más recientes destaca The Solo Bench, escultura que tiene una base única que se transforma en una serie de espirales elevadas, así cuando el visitante se sienta en ella, el banco tradicional desaparece para revelar la verdadera fuerza de la obra. Dicha pieza es una variación de sus Spaghetti Benches, hechas de madera. Sin embargo, en esta oportunidad explora un nuevo elemento: el metal. “La madera en sí es un material muy severo, que trabajo artesanalmente, por lo tanto exige mucho tiempo y esfuerzo físico. Crear composiciones como las Spaghetti Benches, donde las partes se realizan individualmente y luego se ensamblan, puede ser extremadamente laborioso y duro para el cuerpo”.

Muchas de sus instalaciones son expuestas en espacios públicos, lo cual plantea un reto. “Lo más difícil es establecer la relación deseada entre las personas y las obras. El público puede ver una Spaghetti Bench y su primer instinto es no sentarse en ella, más bien observarla a la distancia, debido a la relación que tiene con el arte, que solo debe apreciarse y no tocarse. Sin embargo, una parte esencial de mis obras es la interacción entre el objeto y la persona”.

En L’Observatoire du Ciel (The Sky Observatory), muestra exhibida en la bienal Agora, de Bordeaux, dedicada a la arquitectura, el urbanismo y el diseño, el artista aprovecha el Mirroir d’Eau –uno de los espejos de agua más grandes del mundo– para presentar seis bancas de su serie Spaghetti Benches, especialmente diseñadas para esta ciudad francesa. Mediante el reflejo, Reinoso efectúa una inversión visual y poética del paisaje. “Fue una oportunidad para intervenir un espacio dinámico y para que mi trabajo se extendiera a nuevos significados, ya que cambiaba con el lugar que lo rodeaba y tomaba formas sin precedentes”.

Concluye que el futuro de su propuesta es buscar formas novedosas de “relacionarme con nuevos materiales y dimensiones. Veo que mi obra evoluciona a formatos más grandes, y el uso del metal es esencial para lograrlo”.

//revistaaxxis.com.co

 

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