Así se renovó el Edificio Paz en Medellín: desde la sostenibilidad y la permanencia

Desarrollado en plena pandemia, el Edificio Paz residencial demuestra que es posible crear algo nuevo trabajando con lo existente, sin generar residuos y con una fuerte conciencia urbana y ambiental.

Artículos destacados

¿Una ameba puede inspirar un edificio? La respuesta es este proyecto

“No cambiaríamos nada. Paz ha sido un proyecto que nos ha permitido reafirmar muchas de las ideas en las que creemos y, al mismo tiempo, ha motivado a otros a explorar el concepto del reciclaje urbano y arquitectónico. Nos sentimos muy orgullosos de haberlo desarrollado, especialmente en un contexto tan incierto como el de la pandemia, cuando las preguntas sobre la vivienda, los materiales y la sostenibilidad se hicieron más urgentes”. Esto afirman, sin dudarlo por un instante, la arquitecta Amalia Ramírez y el diseñador David del Valle al ver en retrospectiva su diseño residencial, situado en Medellín. 

Más que una propuesta disruptiva en lo formal, este proyecto fue atípico en su esencia. Acá no se demolió lo existente; por el contrario, se trabajó con la estructura original a través de un profundo análisis, una complejidad técnica y un fuerte valor ambiental. “Creamos algo nuevo sin generar desechos adicionales ni llenar un vertedero más”, aseguran.

Detalles sobre el Edificio Paz

Ubicado en una esquina —muy comercial y transitada—, sus creadores plantearon una intervención de la estructura en la que se privilegiaba la relación del espacio interior con los árboles que rodean el predio; además, ampliaron sus ventanas originales y sus balcones, los que llenaron de jardineras con plantas tropicales. 

En su interiorismo, cada espacio parte de un carácter específico. Su primer nivel está inmerso en la innovación tecnológica; los pisos dos, tres y cuatro se llenan con los tonos del trópico y del agua, y el último se relaciona con la comuna 13 por medio de murales en los interiores y terrazas en la cubierta de la torre.

“Los materiales se seleccionaron desde la lógica de la durabilidad, no desde la tendencia estética. Queríamos que el proyecto se destacara no por su forma, sino por su capacidad de permanecer en el tiempo sin necesidad de transformaciones drásticas”. 

Según Amalia y David, Paz refleja sus valores más profundos: “Entender la arquitectura como un ejercicio consciente, comprometido con la ciudad, con el entorno y con el futuro”.

Comparte este artículo

Otros artículos

La historia del giro interiorista que trajo el año 2001

La mezcla libre de estilos, las piezas atemporales y los espacios serenos se consolidaron como signos de una nueva forma de habitar desde 2001.

Así el Museo de Arte del Banco de la República sigue transformando el espacio público

El museo propone una nueva manera de habitar La Candelaria desde la apertura y la continuidad urbana.

Un núcleo verde organiza la vida cotidiana en este apartamento renovado en Praga

El diseño articula las áreas públicas y privadas alrededor de un volumen central, integrando almacenamiento, color y transparencias para potenciar la flexibilidad del espacio.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido