Revista Axxis
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En el caso específico de un televisor, la posibilidad de convertirse en parte integral de un ambiente resulta especialmente interesante —y difícil de lograr—. Durante años, las pantallas han crecido en tamaño y protagonismo, pero su presencia también ha venido acompañada de cables, dispositivos y conexiones que condicionan la manera de organizar el espacio.
Teniendo en cuenta este punto, la compañía LG propone cambiar tal percepción con su lanzamiento LG OLED evo AI W6. Esto lo consigue gracias a su pantalla OLED de 83 pulgadas, que tiene un perfil de apenas 9 milímetros y está concebida bajo el concepto wallpaper, para instalarse prácticamente a ras de la pared. Y es que, más que ser un televisor delgado, su diseño plantea un interrogante: ¿qué pasa cuando una pantalla de gran formato deja de comportarse como un objeto independiente y empieza a integrarse a la arquitectura del espacio?

El grosor es solo una parte de la respuesta que da este lanzamiento. El televisor convive con consolas, computadores, decodificadores y sistemas de sonido que necesitan conexiones. El resultado suele ser una acumulación de cables alrededor de una superficie que, paradójicamente, busca ser cada vez más limpia.
Su W6 aborda ese problema con Zero Connect, una caja independiente que concentra las conexiones físicas de los dispositivos y transmite audio y video de manera inalámbrica hacia la pantalla, con resolución 4K y hasta 165 Hz. De este modo, parte de la infraestructura tecnológica se puede mantener alejada del panel.
La tecnología de LG
El resultado es una aproximación distinta al diseño tecnológico: no se trata únicamente de añadir prestaciones, sino también de quitar elementos del campo visual. La pantalla permanece como el centro de la experiencia, mientras las conexiones y los dispositivos dejan de competir con ella por espacio, lo que facilita la organización del espacio al reducir la presencia de cables alrededor de la pantalla.
Esta es una lógica cercana a la arquitectura interior contemporánea, donde la integración importa tanto como el objeto. Una pieza puede tener una presencia física relevante y, al mismo tiempo, buscar una menor presencia visual.
Así, el W6 plantea una idea que trasciende la pantalla. En diseño, innovar no siempre significa hacer que un objeto tenga mayor presencia; algunas veces significa conseguir que, aun siendo protagonista de la experiencia, interfiera cada vez menos con el espacio que lo rodea.
