Revista Axxis
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Muchas ciudades del mundo tienen un barrio chino. En Nueva York o Londres, estos sectores ya son íconos, paradas infaltables para un turista. Sus calles, su arquitectura, sus negocios y su gastronomía son el resultado de la hibridación entre la cultura china y la del país que los acoge.

Con esta idea en mente, Álvaro Clavijo y Daniela Siller —su relacionista pública y esposa— decidieron abrir su nuevo restaurante en Bogotá (carrera 4A # 65-24). Se llama Leidy Mei. Allí, los ingredientes colombianos se transforman en platos chinos que pasan por la interpretación y experiencia de Clavijo, quizás el mejor chef del país en la actualidad y uno de los mejores de la región.

“Disfrutamos de entrar a los restaurantes chinos, mirar los letreros, las mesas, las lámparas y esas cosas pequeñas que se quedan en la memoria”. Así lo cuenta Daniela Siller cuando habla de sus viajes en pareja por Nueva York y Bangkok (Tailandia). Estos paseos les permitieron reunir referencias para evocar esa sensación en Bogotá. El resultado, en sus palabras, es “un restaurante alegre, con carácter y muchos detalles por descubrir”.

Los detalles del diseño del restaurante
Un aspecto fundamental para lograr ese ambiente es su interiorismo. Si bien Clavijo diseñó la cocina casi por completo, el arquitecto encargado de llevar a cabo el proyecto fue Luis Restrepo, quien trabajó codo a codo con Clavijo y Siller para aterrizar sus ideas en decisiones precisas. Una de ellas fue acudir a 1200° Corona, la línea de personalización de esta marca colombiana, para crear los pisos, enchapes, cocinas y vajillas completamente a la medida de las necesidades —técnicas y estéticas— del restaurante.

Para Daniela, los elementos que mejor cuentan la historia y el concepto de Leidy Mey son los faroles chinos, los cuadros y las peceras con peces goldfish y carpas. “También está la vajilla con el logo en chino, que hicimos con Corona, y los ojitos que aparecen en los uniformes del equipo. Nos gusta que la identidad de la marca esté presente en cosas cotidianas: en el plato que llega a la mesa, en la ropa de quien recibe al comensal y en los objetos que están alrededor”.

Los tonos de los enchapes, además de los juegos de luces y sombras, permiten que cada espacio del restaurante se diferencie del otro. Se crean varias atmósferas en cada sección. Si bien abundan el rojo y el verde, en general es un lugar colorido. “Es muy fotografiable, lleno de rincones y detalles que los comensales se quieren llevar de recuerdo. Queríamos que la gente pensara: ‘Qué rico quedarse aquí’”.

“También pensamos mucho en cómo se usa el espacio: el mobiliario se puede acomodar para una pareja o para un grupo grande. Nos gusta que puedan venir de a dos y sentirse a gusto, o llegar con amigos y armar una mesa para probar de todo. Esa flexibilidad es parte de la forma en que queremos recibir a la gente”, dice Daniela.

Uno de los espacios que hay que visitar por su propuesta estética es el baño. En restaurantes o bares es allí donde hay una posibilidad de salirse del guion y experimentar. La visita a esta habitación puede determinar la experiencia del visitante.
Clavijo y Siller entienden esto muy bien y por eso querían que la identidad de Leidy Mei también se extendiera hasta ese rincón. “Elegimos los pisos, los revestimientos y los elementos del baño de la mano de Corona, buscando combinaciones que se sintieran muy nuestras”, señala Daniela.

Respecto a la cocina, Siller explica: “Álvaro diseñó la cocina pensando en lo que se iba a cocinar y en cómo debía funcionar el servicio. Y entre los dos elegimos los detalles del resto del espacio. Estuvimos muy presentes porque nos ilusionaba el hecho de ver cómo cada decisión iba convirtiendo la idea en el restaurante que habíamos imaginado”.
